2009/11/22
2009/11/16
2009/11/10
Vientos de Cambio
Este hermoso y joven roble, lleno de hojas verdes revosantes de vida, estaba lejos de cualquier robledal con quien poder charlar; demasiado lejos de su entorno natural. Las circunstancias de la vida parecían querer que su vacío se ampliara y su soledad le ahogara pues de entre las cenizas parecía no querer brotar nada y, donde nada brota, no se acerca animal ni ninguna otra forma de vida. Su soledad era infinita en aquel oscuro y desolador páramo.
Sus aun cortas raices estaban lo suficientemente enterradas en la tierra como para no poder desplazarse hacia un lugar donde su existencia pudiera valer para algo más que para estar. Solo. Astío. Sin utilidad alguna para nadie que le rodease, pues nadie lo hacía. No había vida y donde no hay vida no hay nada ni a nadie que enseñar. Su vocación le era tan inutil como inutiles le eran las raices que aunque le aportaban alimento no le dejaban escapar hacia delante, hacia un lugar donde encontrarse a sí. Raices que por semanas se enterraban y esparcían y más buscando nutrientes bajo la quemada tierra. Busqueda que le encarcelaba en unos barrotes de soledad.
Tras esos meses las verdes y vigorosas hojas, con tanta preocupación e impotencia como sentía nuestro roble, se habían convertido en ocres, marrones, amarillas y, sobre todo, déviles. Se le iban cayendo una a una. El joven roble veía llegar el fin de sus días. Hojas verdes que podían haber guarecido a pajaros, ardillas y gusanos, inutiles sele caían ahora. Bellotas que podían haber provisto de comida a esas mismas ardillas a hormigas y a marranos. Ese tronco que en algún momento pudiera haber dado sombra a transeuntes o cervatillas en estado. Ese tronco que ahora parecía aletargarse ante el frio que snetía en su interior. El vacío parecía consumirle por completo, pues el frio se apoderaba poco a poco de todo su ser.
Un frio glacial cual témpano de hielo terminó por dejarlo completamente sin hojas, cubierto de un manto blanco cortante cual guadaña en cuello ajeno. El roble exaló su último suspiro.
Pero el tiempo pone todo en su sitio. El frio del invierno fue calmandose dándole paso a la cálida y floreciente primavera. Las hojas del peredne árbol volvieron a brotar, sus ramas y tronco habían crecido. A su alrededor, las nieves en deshielo alejaban los rastros del negro pasado, dejando lugar,una vez más, a nuevas plantas y flores. Nuevos colores, nuevos olores, nuevas sensaciones... Los animales se acercaban a comerse las flores y matos de alrededor y llegaban hasta el roble. De esas hojas caidas, putrefactas había brotado el resto de las cosas que le rodeaban... de los frutos caidos que no habían servido de alimento a nadie, germinaban nuevos esquejes de jóvenes robles que podrían dar lugar a un nuevo robledal. Un robledal. Un deseo hecho realidad para nuestro roble.
Con las lágrimas derramadas regaremos las semillas que harán germinar algo más fuerte, más decidido y más sano... una nueva y diferente vida. Una vida util en sí misma.
2009/11/05
2009/10/21
y sus ojos expresaban una infinita tristeza...
Hoy los profesores me han dicho al medio día que se me veía en la cara que no estaba bien y, sé yo que se me nota mucho cuando no estoy bien o cuando estoy enfermo, porque cambia mucho mi cara (sobre todo porque pierde toda su espresividad afable y sonriente). Y, lo que me han dicho, ha acrecentado mis dudas y mi bajón anímico. Lo cual me ha hecho volver a salir con una tensión y un malestar de la escuela considerable que es por lo que me he planteado lo de la baja por estres, depresión, o porqwue si sigo pudiera acabar venciendo la lucha la hijaputa de la hormona de la adrenalina... De hecho esta noche anterior no he dormido, con lo que a mi me suele afectar el no descansar bien en periodos de trabajo... y, aunque a la tarde me he tomado una tila doble, no s he dormido mejor esta noche... Estoy con una gran sensación de quemazón en el pecho, un quemazón que parece quemar algo que había en mi, produciendome una sensación de vacío que alcanza en momentos el vértigo... Es una soledad infinita y un vacío estructural.
Supongo que será el mismo vacío estructural que me hizo meterme a educador viendo el panorama y el que, en asquerosos momentos, te planteas si no sería mejor un curro de 9 a 5 sin ninguna representación ni preocupación social, sin tratr de cambiar nada, pero sin que nadie te pueda machacar animicamente tal y como me machaca la mierda de sistema educativo y el reflejo de éste en la clase. Porque, si bien es cierto, que yo he acabado llorando el día de hoy por una clase de animalidades asalvajadas de las que no sé si algun día alguien se ocupó; también es cierto que alguien permitió que eso sucediera y que mis alumnas son el resultado de esa dejadez social que permite que se creen guetos, escuelas marginales,etc. Sin ningún tipo de duda puedo asegurar que más de un alumno de mi clase no tardará mucho en entrar en la carcel con parientes suyos cercanos si no cambia mucho el modo de actuación de esa escuela, de los profesionales de 9 a 5 que hay ahí y del resto del sistema que permite todo lo que allí y en otros colegios está pasando.
Pero, sin ningún tipo de duda, tambien puedo asegurar que yo, mínima parte de esta sociedad, sin ayuda, no soy capaz de cambiar nada; lo cual, en vista de la poca ayuda que recibimos las personas implicadas, no sé si no es mejor guardar la salud y que se coman su mierda y hacer lo que mejor te enseña a hacer la sociedad: PASAR. Sobre todo porque no tengo ninguna gana de acabar ni esquizofrénico perdido ni en una carcel; y tal como están las cosas, muchas salidas no hay.
Y los políticos mientras que sigan discutiendo como anormales que no dejan de ser de los modelos lingüísticos en pro de Una Grande y Libre... Antes o después os va a saltar toda la mierda de guetificación que estais creando en pos de una idea absurda, en la boca. Entonces, ya no olerá mal, OS ESTAREIS COMIENDO VUESTRA PROPIA MIERDA! Ah, que ostias, que no. Si lo que pasa es que la mierda nos está estallando en la boca a los profesionales que vamos a trabajar a la escuela, nos traemos el trabajo a casa, dormimos en la cama pensando en el trabajo y, a la mañana siguiente, cambiamos el trabajo soñado, por el trabajo realizado en la escuela. Es cierto, ya se ocupan los politicos de hacer cambios de legislatura a legislatura, cada vez que cambi el partido en poder, para decir que lo que había iba mal poner otra cosa que no dista de la primera y así lvarse las manos. Mientras, el resto y las familias preocupadas, comemos mierda sin saber a quién tenemos que linchar...
2009/10/08
2009/10/06
El Estuche con Gafas
En un mundo de estuches de moda, estuches rosas o azules, con grandes estrellas amarillas, flores de colores o personajes famosos; había un estuche con gafas de pasta y naranja en su totalidad, gafas nada modernas ni sugerentes, por cierto. Era un estuche del cual todos los demás estuches insistían en reírse. Para bien o para mal, al estuche naranja le había tocado vivir en un mundo azul y rosa con el que no se sentía identificado y del cual, mediante burlas por su color y su atuendo, quedaba un tanto excluido.
Todos los demás estuches llevaban diferentes bolis de colores llamativos y exóticos, bolis lilas, bolis turquesas... en fin, una amalgama interminable de bolis. También solían portar exultantes gomas de borrar con cucos dibujitos y formas variopintas aunque, por lo general, poco efectivas, pues no borraban nada de nada. Todos; bueno todos salvo nuestro estuche naranja que no llevaba más que dos bolis, una goma, un lápiz y un sacapuntas de lo más normalitos.
Claro, siendo así, tan diferente, no podía más que resultar gracioso a los ojos sin gafas de los demás estuches. Tangrafi ¿ Había mencionado que se llamaba así nuestro estuche naranja? Bueno, como os contaba: Tangrafi, o Tanfi para los amigos que no parecían abundarle, era un estuche singular en un mundo de estuches fashion. Un estuche sencillo por fuera, con lo necesario por dentro y con espacio suficiente para acoger todas las cosas útiles y necesarias, portadoras de nuevos conocimientos, que pudieran serle útiles en alguna etapa de su vida.
Sin embargo, Tanfi no era feliz porque, no vamos a engañarnos, sí que le preocupaba no tener apenas amigos y que, además, se rieran de él. Aunque, al mirar a su alrededor, tampoco tenía muy claro que quisiera ser amigo de aquellos chulescos estuches, ya que lo único que hacían era pasarse el día mirándose unos a otros y comparando las novedades que cada día portaban. Veía que se pasaban el día tan preocupados de llevar la última goma de borrar del mercado, o el boli con el color más extravagante para que los mirasen que apenas tenían tiempo para percibir la hermosura que les rodeaba, mucho más allá de sus propios colores y diseños. ¿Cómo iba a buscar amistad entre aquellos que, en vez de ayudarse entre ellos, estaban ensimismados en una continua competición?
Pero, un día, todo aquello cambió inesperadamente. Por el mundo de estuches pasó una persona que se dedicaba a la exploración de nuevos mundos y que necesitaba un estuche. Y, tras observar los que allí estaban, escogió al más útil de todos, aquel que podía acompañarle en sus expediciones llevando consigo estrictamente lo necesario, aquel que era capaz de observar con sus anteojos las cosas que ella pudiera no ver y que, además, tenía espacio para futuras cosas que pudiera necesitar meter. Tanfi, se vio embarcado así en una vida de continuas y sorprendentes aventuras. Mundos de descubrimiento y conocimiento: selvas, desiertos, discotecas y conciertos. Y allí donde esa persona le llevaba, además de aprender nuevas cosas, se encontraba con estuches de otras personas que con la que a él le llevaba, en diferentes sitios, coincidían. De este modo fue conociendo estuches de otras aventureras, de artistas, de sabios escritores y de entregados novelistas. Conoció estuches muy interesantes que le trasportaban a otros mundos sin necesidad de visitarlos, que le hacían reflexionar sobre las cosas que le rodeaban, estuches de diferentes colores, formas y aspectos, pero con un denominador común, eran estuches con mundo, estuches útiles e interesantes.
Tanfi pasó su vida viendo lugares y conociendo gente muy diversa, años intensos la verdad, pero como a todos nos pasa, el uso y el tiempo le fueron deteriorando hasta dejarlo descolorido y deshilachado, sin vista y casi sin espacio en su interior. Era el fin de sus tiempos y la persona que lo había transportado hasta ese entonces, decidió que era el momento de deshacerse de él.
Al llegar al vertedero, Tanfi, se encontró a algunos de los estuches con quienes había compartido sus primeros años de vida en el mundo de estuches; pintarrajeados por fuera y sin nada en su interior, pero aun así, decidió acercarse a donde ellos y preguntarles por el tiempo que habían pasado separados. Le resultó sorprendente la desoladora realidad que les había acompañado en un insulso mes de vida inútil a lo más, que le habían dado sus respectivos dueños. Resultó que aquellos estuches tan competitivos y tan poco competentes, habían sido abandonados en cuanto la moda de sus colores había pasado; habiéndose reducido, por tanto, a no más de uno o dos meses de vida. Una vida aburrida, rutinaria y carente de sentido en la que lo más entretenido de cada día era el momento en que alguien grafiteaba sus lomos. Una vida de desasosiego y estrés constante por ver quién tenía más, de quién poseía colores más extravagantes y por ver quién era el más observado.
2009/09/22
Yo no he sido... típica respuesta en primaria...
S.W - Profe, los deberes me los comió el perro y no he podido estudiarme las medidas...
P - Bueno, ¿a qué se debe que su perro tuviese tantísma hambre, acaso no lo alimentan? Bueno, no se preocupe; alguna otra compañera será capaz de explicarlo en el encerado. Veamos... Lady Ginebra, salga al encerado y expliquenoslo usted...
L.G - Profe, ¿era eso de mm, cm, dm, m, etc...?
P - ¡¡Joder!! que cruz... No, no y no. Esas son las medidas de distancia, yo he preguntado las de TA-MA-ÑO.
L.G - Yo, es que ayer tenía extraescolares, ingles, Karate y música a la tarde y no me ha dado tiempo...
P - ¿Cómo? y todo eso ¿en sólo 4 horas? Desde luego es impresionante la capacidad de hacer cosas que no sean de la escuela, estudios o, algo, que impliquen algo de responsabilidad educativa. En fin, no se preocupe; ¿Alguien ha hecho los deberes y ha repasado lo que teniamos para hoy?
- [...]
P - ¿Absolutamente nadie? No les de vergüenza salir al encerado y equivocarse que ala escuela venismoa a aprender.
H. Baileys (Al unísono) - Nosotras lo hemos hecho profe...
P - Muy bien, al menos las gemelitas no me han defraudado, salgan al encerado y expliquenlo...
H.B - Las unidades por las que medimos nuestro tamaño son los ml,cl,dl, l,... -RIIING -
p - Bueno, dejemos las matemáticas para el próximo día que se ha acabado la clase. Nos toca tutoría ahora, ¿verdad?
TC a la vez - Sí. ¿que vamos a hacer?
P - Hoy vamos a discutir de las compañías de los fines de semana y las consecuencias que tienen. Por ejemplo, Sr. Orujo, usted, los fines de semana ¿por dónde anda? y ¿con quién?
Sr.O - Bueno, depende, pero normalmente ando en bares con gente que bebe de poquitos a poquitos, no se crea que son alcoholicos, eh?
P - Pero anda en bares... con gente.
L.G - Yo también profe, pero nunca sola como Orujo. Yo siempre voy con mi hermano para que no me pase nada.
P - ¿Su hermano mayor?
L.G - Sí, ¿por qué?
P - No, no, por saber, pueden darse muchos problemas en los bares o fuera de ellos entre gente que bebe y podría tener usted problemas, mejor que este junto a su hermano.
S.W - Pues yo a veces salgo sólo y, algunas veces con mi hermana mayor.
P - Bueno, pues su hermana se hará responsable y le protegerá en caso de tener problemas. ¿No es así?
S.W - Pero profe, no entiendo qué problemas ve usted con que salgamos por bares con gente aunque sea en solitario, si nunca pasa nada...
P - Bueno, pues tú puede que no los veas, pero seguro que alguna otra persona de esta clase ya ha tenido algún altercado. ¿Hay alguna que nos quiera contar alguno?
S.W - Profe, me rayas mil con lo de la gente... que problema hay con la gente.
P - Señor Scott Whisky, haga el favor de no faltarme al respeto... al igual que Ginebra, Orujo, Baileys o Patxarán que hoy está muy cayado... han de tener cuidado porque cualquier día un juez de tres al cuarto los condenará por asalto, agresión o inducción a la agresión, por estar las personas agresoras bajo sus ebriagadores efectos...
Patxarán - ¡¡Pero si yo nunca me meto con nadie!! si acaso con dos hielos pero solo para bien de quien me toma...
P - Ya Patxarán, pero los jueces eso no lo ven y prefieren pensar que no son sus hijos los mal educados, sino que es tu culpa por haberte metido voluntariamente en la boca del desaprensivo agresor.
Patxarán - Es injusto.
P - Cierto. Pero de poco te servirá mientras la sociedad siga queriendo mirar para el otro lado y, al no querer culparse entre ellos, sigan echando la culpa a sustancias inanimadas que no hacen sino acentuar lo que las personas llevan dentro.
2009/09/17
Aprendiendo a Amar...
2009/09/10
AMALUR
Sino, mirad lo que me decía una amiga el otro día:
“Pasa por delante de mí mi vida a pasos agigantados, como decís vosotras: cual rayo en una tormenta de verano; ha sido un visto y no visto. Parece que fue ayer cuando todo tuvo origen. Ayer, sí fue ayer, cuando empecé mi circular andadura. No, tú no puedes verlo, aunque ahora estás presente. Efectivamente, tus abuelas, tatarabuelas y ancestras, en general, tampoco han sido capaces de observarlo pese a que vivieron mucho antes que tú e, incluso, muchos más años de los 26 que tú ahora tienes. Pero, al igual que tu me has permitido ver en un suspiro tu vida, déjame que te cuente en otro, yo, un resumen de la mía, algo de lo que no eres capaz de ver con tus minúsculos ojos salvo que te pares a escuchar un rato.
Date cuenta que tu crees estar hablando con una, pero que yo no soy tal. Yo soy muchas o, si lo prefieres, una en continuo proceso de cambio. El problema viene siendo el tiempo, el que a vuestros ojos me sobra, pero a mí se me ha pasado volando. ¿Cuantos años dices que tenía tu abuelo cuando murió? Sí, bueno, a tus ojos sería viejo con 85 años. Tu abuelo murió con 85, pero yo a pesar de los que tengo aun soy joven. No tienes más que ver la energía que tengo cuando me muevo: Puede que sea violento el movimiento, pero date cuenta que cuando a vosotras os intentan hacer algo que no os gusta os revolvéis, avisáis de ese modo a quién os arremete de que está haciendo mal. Y yo me muevo estrepitosamente y, sin embargo, nadie me escucha.”
[...]
