2008/07/31

¿Qué es La Persona?

“La gente es reflejo (directo) de sus intenciones”

*Por tanto, hemos de estar capacitadas en la lectura de éstas para conocer al resto de
personas y el entorno en el que nos desenvolvemos.

¿Qué es la educación?

Cada persona hace una lectura particular de lo que debe representar el concepto y, por tanto, el espectro de la educación. Puede decirse que la educación es mera transmisión de una cultura concreta que alberga cada zona geográfica. Con lo cual, cada zona geográfica, fruto de la distancia y adaptac ión al medio de la cultura y las costumbres, tendrá su propio concepto de la educación y de los valores que ésta ha de transmitir. Con lo cual, visto que como mera transmisión de una cultura, la educación, no es nada homogéneo, deberíamos buscar otra definición.

Podríamos pensar en el concepto de civismo e interpretar que la educación es, por tanto, una transmisión de patrones de conducta basados en el respeto común y convivencia social. Aunque, por otro lado, podamos observar que como en la primera definición, la geografía infiere en la cultura y, por tanto, en las reglas “de educación” (“buenas maneras”), haciendo que un simple hecho como un eructo pueda ser símbolo educativo (símbolo de respeto) positivo o negativo; o el simple hecho de nacer en un sexo u otro, podrá implicar una u otra forma de comportamiento, vestimenta e, incluso, “educación” (“buenas maneras” según la moral que rija cada zona) diferente según el punto geográfico donde hayamos nacido y el sexo al que nos refiramos.

En tercer lugar, de una manera más objetiva podríamos referirnos a la educación como la transmisión de los conocimientos universales de la humanidad, haciendo referencia a las matemáticas, la gramática, la física, biología, filosofía, etc. Pero resulta que incurrimos en el típico etnocentrismo al pensar que son valores universales, necesarios de conocer por todas las personas en todas las circunstancias y, por tanto, zonas geográficas.

Habríamos de tener más mundo para darnos cuenta que los valores que damos a unos u otros aspectos educativos (que aquí podríamos disgregar en asignaturas) no tienen el mismo valor, reflejado en horas lectivas de éstas, o incluso, en la existencia o no de esas materias, responde a zonas geográficas por una parte. Siendo la otra parte el pensamiento de que “nosotras vivimos mejor”, “nosotras sabemos más”, “somos más guapas”, etc... que el resto, fruto también del citado etnocentrismo, que aquí también podríamos llamar eurocentrismo.

Observando el sistema de transmisión en el que se puede tratar de basar la educación universal, sin éxito, podríamos tratar de buscar otros caminos definitorios del concepto de
educación más globalizados, es decir, que no se vean limitados por la geografia. Para esto habremos de saltarnos las culturas y sociedades, para poder hacer una definición educativa desde la individualidad de la persona. Podriamos describir la educación como un sistema de enriquecimiento personal y adaptación social del idividuo al medio. Pero al hacer esto nos damos cuenta que no podemos separar al individuo de la sociedad a la que se adapta, ni a la sociedad de las individualidades que la conforman.

Por tanto, nos vamos dando cuenta en seguida que la educación ni puede ser homogénea ni puede ser universal. Incluso, si observamos de manera más vehemente, nos toparemos con que en zonas geográficas cercanas y concretas, en un mismo país, siendo indiferente cual tomemos como referencia, tampoco la educación es homogénea y nacional o estatal (universal dentro de esa zona geográfica), ni siquiera rigiéndose todo el país por la misma ley educativa y teniendo, por tanto, los mismos tiempos y espacios para las materias que se imparten. ¿Por qué? Al principio ya dije que “la gente es reflejo directo de sus intenciones”, por tanto, las personas no somos homogéneas y por ende las que nos dedicamos a la educación tampoco. Por eso, aunque en un país haya una política educativa concreta y aunque se tratase de que todo el cuerpo de maestría fuese homogéneo y acorde con el gobierno y su ley, terminaría por disociarse de éste por los matices que cada persona da a su labor pedagógica. Pensar que la educación puede ser aséptica y objetiva es una simpleza nada real que no debería engañar a nadie que se sienta medianamente inteligente.

Por este motivo, más que el hecho de “qué es la educación” creo que debería preocuparnos “qué intención” tienen quienes dictan leyes sobre educación y la proyección que hacen después sobre estas leyes.

¿Qué intención tengo cuando hablo de educación?

Mi idea principal cuando me veo delante de una clase de unas 20 alumnas es “qué esperan de mí”... por costumbre suelen esperar la transmisión de conocimientos objetivos
que se supone que soy portador por ser profesora. No son conscientes todavía de que los datos que cada persona recibe, procesa y posteriormente expone o representa, están
cargados de valoraciones personales que llenan de subjetividad al “dato” inicial.

Hagamos un inciso: El dato, por definición, ha de ser preciso y objetivo, pero teniendo un poco de conocimiento social de la estadística, de historia, periodismo, publicidad, etc. aunque sólo sea una ligera idea de estos campos de trabajo y transmisión de “datos”... ¿dónde queda la objetividad de estos? Sólo son el resultado de la intención de las personas que se ocultan tras lo que denominan “dato” (yendo acompañado muchas veces por adjetivos como: objetivo, real, estadístico, matemático...) y demás adjetivaciones para vendernos el “dato”.

Dicho esto, podemos seguir hablando de educación, de sociedades, de individuos y personalidades, pero a sabiendas de que cada cual será más subjetiva que la anterior porque tendrá más herramientas para valorar y contrastar esa información que llega (bajo el seudónimo de la credibilidad: dato) de distintos medios.

Me pongo frente a mi clase, aturd ida al verme subida en una silla como si otease el cantábrico en busca de ballenas desde mi talaya, y pienso en que proporcionarles esas herramientas con las que poder valorar y contrastar las vivencias que vayan pudiendo surgirles, ese es mi trabajo, abrir sus mentes, llenarlas de interés por aprender cosas nuevas, ya que de cada una tiene que partir la búsqueda de conocimiento según los intereses propios... Mi trabajo es que en mi naturalidad y espontaneidad descubran nuevas formas y enfoques que les ayuden a interpretar el resto del mundo que las rodea y las personas con las que se irán encontrando. Soy consciente de que las personas adultas tenemos muchísimos tabúes y complejos que hacen que reprimamos partes de nuestro ser, consciente o inconscientemente, por “miedo al qué dirán”, fruto de una moral arcaica.

Justamente porque soy consciente de ello me subo yo en mi silla, por este motivo también dejo que un alumno que dedica su tiempo a sabotearme la clase, modere un debate en la clase de ética, sustituyendo con su presencia a mi figura de autoridad. Porque soy consciente de las limitaciones de muchas de nosotras, adultas, es por lo que pretendo que las ciudadanas posean esas herramientas y estén libres de estos, nuestros prejuicios, para poder ser así más completas y complejas personalidades que las que ahora conformamos los ámbitos públicos y cotas de poder, las adultas del mañana han de estar más capacitadas para descubrirse a sí mismas y entender la diversidad social existente en cada momento.

( Escrito el:31/07/2007)

2008/07/29

Rock´N Roll Star (Loquillo y los Trogloditas)

(Loquillo lo descubrí con 18 años... pero tiene letras muy wapas y la música está genial... Aunque no sea un grupo de mi infancia creo que les daré paso porque además en este concierto estuve yo con Rouses y mi primera moto y, pese a que no habla de educación ni sexo, ni siqueira de género, pos me apetecía traerla, ¿qué pasa?... :P)

2008/07/25

Retórica de la disparidad. Fragua de la disparidad

Este texto lo escribí en marzo (y me lo publicaron en mayo en la revista HIKA), es denso pero me parece interesante traerlo... y como estoy de vacaciones y no avanzaré mucho este més lo podeis leer por fasciculos ;)
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Fragua de la Disparidad:

A menudo oímos hablar a la gente y a nuestros propios labios sobre igualdades, desigualdades, oportunidades y términos similares, aplicados casi siempre a la histórica disparidad habida entre sexos y/o géneros. A menudo ocurre que hablando con otras personas se repiten los argumentos hacia una u otra postura haciendo notar la opaca capacidad de observarse en las posturas ajenas y dando como resultado la inutilidad argumentativa de cada postura en contradicción con la de la compañera. ¿Tan diferentes somos para no poder escucharnos? Somos y seremos diferentes mientras sigamos educando en la disparidad, en la diferencia y, sobre todo, mientras nos regocijemos en esa diferencia.


Al plantear la cuestión de la diferencia entre sexos o, más bien, entre géneros sexuales hemos de plantearnos dónde radica el principio de esa diferencia que fluye hacia la dispar consecución de derechos y posibilidades en la vida de cada persona. Hemos de ser capaces de observar el proceso de desarrollo de nuestra propia existencia y de las demás para poder analizar en que lugar exacto podemos definir la diferencia y su consecuente disparidad.


En mi opinión, únicamente, pueden ser discriminadas las cosas que pueden ser denominadas de una u otra forma; es decir, solamente pueden ser discriminadas las personas u objetos que podemos clasificar y, a raíz de la clasificación, las que pueden ser portadoras de identidad, por lo que me parece de Perogrullo decir que la identidad es la base sobre la que discriminar. No obstante, es cierto que las identidades han tenido un peso importante a la hora de las reivindicaciones sociales que se han ido haciendo en la historia, las cuales, a su vez, han sido procesadoras de mejoras en los derechos de las personas. Es igualmente cierto que sin que las mujeres se identificaran como tal y reivindicasen la paridad de su personalidad grupal (o rol de género) a la hegemónica masculinidad no se habrían conseguido avances en este campo. Y es cierto, por tanto, que en este sentido la identidad ha creado bloques revolucionarios de lucha por la mejora de los derechos de las personas tanto en la esfera pública, como en la laboral o personal. Pero ¿es, entonces, revolucionaria la identidad personal o la identidad de grupo?


Haciendo un análisis superficial vemos lo positivo de las identidades personales que dan posibilidad a la generación de identidades grupales, que a su vez pueden ser generadoras de corrientes sociales de identidad por la equiparación de derechos a las personas de otra identidad. En nuestro caso, nos toca hablar de las identidades de género, pero es cierto que pueden ser otras como lo fueron las de clase que hoy dicen los expertos que han expirado, las de religiosidad o laicismo como contraposición que aun hoy en día siguen vigentes, las sexualidades que aun hoy, por desgracia, también siguen siendo motivo identitario. Como podréis observar, en las identidades que menciono (y en muchas que olvido) se han dado o se están dando luchas identitarias de reivindicación de la paridad con respecto a las identidades diferenciales contrapuestas a la suya propia. Son luchas en auge que están dando pasos de gigante en la garantía del respeto de sus derechos personales y grupales. Pero, no obstante, sin desmerecer el trabajo que hacemos las personas que militamos en esas luchas que somos muchas, sin negar el esfuerzo que hacemos día a día en la elaboración de un sinfín de propuestas, acciones y materiales para lograr la aplicación de nuevas leyes, conciencia social de problemáticas concretas, etc. hemos de ser críticas con nuestras propias posturas y analizar en profundidad los orígenes y consecuencias de las cosas que hacemos y reforzamos.


Si lográsemos ir un poco más allá en el análisis del origen de las causas por las que luchamos y si lográsemos ser un poco más críticas con ciertas cosas que reforzamos, a pesar de que no sea hecho conscientemente, pudiera ser que avanzásemos más o al menos más consecuentemente con la ideología que decimos defender. En este proceso de análisis, dejando a un lado la superficial argumentación en pro de la identidad, habríamos de tratar de desenmascarar lo que la identidad en sí encierra para sí misma y para las demás identidades. Habríamos de hacer un esfuerzo por ver qué quiere decir la palabra identidad o el verbo identificar y que efectos tiene sobre la conducta humana el hecho de tratar de identificar todo lo que se haya a nuestro alrededor.


Ahondando en la identidad de género que es la que me trae por el camino de la amargura en vista del cariz que está tomando la sociedad en este ámbito, pienso que pese a lo positivo que nos hayan enseñado a valorarlo, debiéramos tratar de “identificar” el mal que entraña el modelo identitario que ha sido desarrollado dentro de un sistema que insistentemente criticamos sin criticar la base identitaria sobre la que se cimenta. Es cierto, como ya he comentado, que las mujeres tras lograr una identidad grupal cambiaron mucho su precaria situación de disparidad con respecto la de los hombres, pero no es menos cierto que esa identidad, fuesen o no conscientes ya la tenían en el momento que pudieron ser identificadas como grupo por la identidad que las mantenía en la opresión, pues ya en ese momento se mantenía a todo ese grupo de identidad generista en unas funciones y condiciones sociales concretas, sobre las que más tarde harían su revolución identitaria. Por lo tanto, las identidades, tanto la masculina como la femenina que conocemos como las grandes únicas, no son nunca consecuencia de concienciación grupal oprimida, pues cuando alguien observa la necesidad de agruparse en grupos de afinidad por opresión, es decir, cuando toma conciencia de esa opresión, es porque ya pertenecían a ese grupo identitatario oprimido que en ese momento se enfrenta al hegemónico.


Teniendo en cuenta esto que voy comentando y como es evidente, y ya he puesto en relevancia otras veces, la nocividad del sistema dicotómico sobre el que se sustenta esta sociedad, es evidente que el sistema generista dicotómico es la base inequívoca de la disparidad entre sexos fruto, obviamente, de la capacidad de identificar como diferentes a las personas por unos rasgos físicos o actitudinales y comportamentales (todos los que se representan en los roles definitorios de la masculinidad y de la feminidad) que son asumidos por la educación continuista que recibimos las personas de uno u otro sexo.


Concretando: Las personas que por su físico o modo de comportarse puedan ser identificadas por terceras como femeninas o masculinas, obviando su sexo, serán incluidas en grupos identitarios concretos de mayor o menor rango según lo parecida que sea esa identidad a la que se asume como mayoritaria en las sociedades occidentales actualmente, pues es desde las que se teoriza y valora el resto del mundo. Pero incluso, incluyendo el sexo en los parámetros de análisis, los roles asumidos por uno u otro sexo serán recíprocamente generadores de disparidad, según los roles asignados a cada uno de ellos que sean similares o no a los asumidos mayoritariamente por quienes adoctrinan en moralidad y creación de identidad única y exclusiva.


Por lo tanto, la persona que mantenga su identidad conforme a la exigida a su sexo y reproduzca los roles asignados no tendrá mayores problemas, pues estará dentro de las exigencias sociales hegemónicas. Sin embargo, la persona que no asuma los roles asignados a su sexo, los cuestione y no los reproduzca, será fruto de una discriminación identitaria que propiciará una disparidad social en cuanto a derechos y posibilidades de desarrollo personal en todos los aspectos de su vida. Pero no será la concienciación de pertenencia a ese grupo discriminado la que cree la discriminación, sino la identidad hegemónica sobre la cual se valoran el resto de identidades sobre las que ésta ejercerá, como poder valorativo omnipresente, una clasificación identitaria en la que, siempre y todos los casos, será subyugada a la que es portadora del valor inicial y que será desde la que se compararán el resto de identidades.


Desde el momento que creemos y creamos la necesidad de identificar, se generan mecanismos de clasificación y subyugación de identidades que hoy en día siguen vigentes. Pero aun hay otro condicionante en la generación de estos mecanismos: El hecho es que la egocentría y la etnocrentría hace que el referente desde el que se valora sea uno mismo, como individuo o como grupo desde el que ejercer valor y definir el valor del resto; que, por mucho que nos disguste, no suele ser para darnos cuenta de lo malos que somos o las cosas negativas que hacemos, sino que exige como mínimo las características que posee para exigírselas después al resto de identidades personales o grupales.


Como conclusión personal, he de decir que opino que las circunstancias que en una época histórica pudieron hacer que el hombre tuviese acceso a cotas de poder que fueron negadas sistemáticamente a la mujer y siendo éste el ego-centro desde el que se valoró las relaciones y se valoró las acciones y obligaciones que fueron asumiendo las personas de uno u otro sexo, es el origen desde el que se crea una identidad ego-ísta sobre la que empiezan a crearse clasificaciones basadas en identidades sobre las que luego desplegarían sus garras las identidades más amplias como pertenencia a una país, una raza u otras, siendo la base común a ellas la diferencia de géneros que encarcela en dos sexos a las personas.


Generando Disparidad Generista:


Tantas y tantas veces lo decimos que parece que vaciemos de contenido el discurso, cuando realmente el discurso contiene la esencia en su ser y son las personas quienes con muchos de sus actos y actitudes crean situaciones carentes de coherencia con sus discursos. No es el discurso que versa sobre el origen reproductor de la disparidad de género el carente de contenido, sino las personas que tras analizar el discurso y, diciendo, que estando de acuerdo con los hechos que en él se relatan, no hacen nada para que no sigan reproduciéndose.


No le resultará nuevo a nadie el que yo diga que a niños y niñas se las diferencia desde antes de nacer, al preguntar al médico si es niño o niña, ni que el hecho de que los nombres tengan la exclusividad de servir a uno u otro sexo para no crear confusiones es parte también de una diferenciación que no hallo razón de que siga siendo. Ni que decir tiene que vestirlas de un color por su sexo o regalarle un tipo u otro de juguetes no mejora el panorama o el hecho tan estúpido de que a unos se les enseñe a mear de pie y a otras sentadas. Y, ya puestos, como también decía Beatriz Preciado, que se designe un baño u otro dependiendo de nuestro género y poniendo así en relieve la importancia de éste a la hora de mear o cagar, obviando que tanto un sexo como el otro tiene esas mismas necesidades sin que esté entre estas la diferenciación de espacios para satisfacerlas.


Para no resultarle extraño ni novedoso lo que estoy exponiendo, bastante delito tiene el que sigamos reproduciendo estos mismos patrones. A pocas mujeres se les ve entrando en los baños de hombres o viceversa si ese está libre, porque no son los suyos. Hasta que punto ha de llegar la paranoia personal de cada persona en cuanto al género que preferimos sentir dolor estomacal reprimiendo y reteniendo la micción a sentir vergüenza ante la llamada de atención de otra persona por utilizar un baño que supuestamente no se nos designa. Igualmente, para estar hablando de lo que tantas personas y con tanto acierto expusieron con anterioridad a mí que deprimente resulta que sigamos esperando que nuestra descendencia sea de un sexo u otro para aliviar el ego o la soledad personal de cada una. Creo que habríamos de pensar seriamente qué queremos al tener descendencia y, si en ese chequeo se aluden razones ego-ístas, pensar si realmente haremos bien teniéndola, pues la descendencia no desciende de nada ni nadie, es una nueva vida en la que habrá que fomentar el desarrollo personal por encima de nuestras insatisfacciones infantiles, por encima de las carencias que tuvimos en la niñez o de aquella frustración por lo que quisimos ser o estudiar y no alcanzamos.


El problema está en que es habitual valorar todo desde una misma, sin tener en cuenta al resto que son o que vendrán a ser, por lo que tampoco se considerará lo que ésa que llamamos descendencia querrá hacer con su vida y reproducimos de esta manera todo el compendio de estructuras educacoactivas que pudieron usar con nosotras.


Al no ser novedoso el proceso de generación de exclusividad de género en la infancia trataré de dar un paso adelante y saltarme todos esos pequeños detalles que son artífices de la futura disparidad y que han de ser tan pequeños que rara vez hacemos caso de ellos y los cuestionamos. Voy a hablar concretamente del momento en el que niños y niñas asumen por completo que la desigualdad entre sus gónadas que en la infancia pudieron servir para conocer la diversidad corporal y el disfrute sexual es preferente en esta sociedad, el momento también donde está tan asumida esa diferencia que niños y niñas que habían jugado juntas hasta ese momento deciden separar sus compañeras de juego, el preciso instante donde el género está tan arraigado que donde hasta ese momento no había una diferencia clara se crea una falla que aleja dos partes de un mismo mundo. El momento concreto en el cual una mujer entiende que es diferente al hombre, que su situación social es dispar a la de éste y que, por tanto, ha de buscar su lugar a expensas de éste. El momento en el que esas compañeras de juego con las que compartían tiempo en el recreo del colegio han de ser retiradas del lado de la paridad por su género.


Un Enfoque Dispar para un sistema de Género Sin Sentido:


Como estaba diciendo, pese a que en la niñez no haya grandes abismos entre ambos sexos, estos se van generando a raíz de las reproducciones que hacemos de nuestras propias vivencias, evidenciando a veces cosas que de por sí no son innatas a la infancia y que, si no reforzásemos, no llegarían a desarrollarse como disparidades. Ese momento al que hacía referencia y que siempre me ha sorprendido por encima de muchas otras cosas es el momento en el que la capacidad de concienciación de grupo de las mujeres lleva a crear en la pubertad, o posteriormente, grupos o asociaciones feministas y esa misma capacidad para negar la entrada a hombres por su género o sexo.


Resulta indudablemente curioso que siendo al revés se aludan motivos educativos machistas, heteronormativos o tradicionales, pero nunca cuestionemos el hecho o el porqué siendo en esta otra dirección no son objeto de cuestión y se aluden argumentos de necesidad de espacios. Estoy completamente de acuerdo en que en una época, mayormente en los comienzos del movimiento feminista, podían hacer falta estos espacios, pero me parece completamente carente de sentido hacer alusión a esto entre niños y niñas que están estudiando por igual, que tienen espacios comunes e individuales sin distinción de sexo, o al menos sin una distinción magnánima como podría ser la de aquellos tiempos que nunca fueron mejores.


Como ya dije previamente habríamos de ser un poco más críticas con nuestras actitudes y nuestras propias acciones cuando nosotras mismas, luchadoras de la paridad entre géneros y otras que, dando un paso más, creemos que mejor sería cargarse el género de una vez por todas, estemos reproduciendo los patrones identitarios de un sistema que, incluso cuando creemos estar criticándolo, reproducimos para uno u otro lado, pero siempre al son de la identidad, la diferencia y su consecuente e inalcanzable disparidad.


(31/03/2008)

2008/07/22

Carta a Tí, porque quiero ser como tú.

"El Reflejo de La Sociedad"
Hoy te escribo a tí, sí, a tí que me enseñaste tanto, a tí que te ví tanto, a tí que con locura madrugaba para verte, sentirte, casi respirarte... yo quise ser como tú, heidi, despreocupada corriendo siempre por las montañas. Yo quise ser como tú poti-poti, amiga de mis amigas y defensora de la libertad de circulación por bosques y caminos, entre los pueblos libres que deberían permanecer, de alguna forma, unidos. Yo quise ser como tú diminuto y que nadie supiese donde estaba. Yo quise ser...
Por eso te escribo hoy a ti, porque tu me diste la oportunidad de conocerlos, y sentirlos, y ser ellos en mi mente por un instante o varios, en aquella, mi infancia. Quise ser también como tú, porque tu los tenías a todos y a ninguno, los mostrabas durante un rato y, depues, sin preguntarme si quería, me los arrebatabas. Aprendí que las cosas no pueden ser siempre como y cuando una quiere. Te lo agradezco. Aunque realmente no lo deduje sólo, me ayudaron a deducirlo en casa. Aun así, seguramente, gran parte de mí quiso ser como tú.
A pasado mucho tiempo desde entonces. Ahora NO quiero ser como tú, ni como tú, ni como mi anterior yo, aunque devino en éste, ni él, ni ella, ni ellas/os. No. Ya no quiero ser como tú. Justamente porque aprendí que el valor no lo tenían las cosas que tenían el resto; tener lo que el resto tenía no era ni producía valor. Ser y sentir lo que el resto era y sentía, no era de valor alguno para mí, porque yo nunca me enfrentaría a esas mismas situaciones y, aun cuando me enfrentase, la realidad de la que partiría no sería la misma que tu me describiste. No. Ya no quiero ni querre, nunca, ser como tú, ni como tú ni como los personajes que tratas de vender para que la sociedad sea un fiel reflejo del propio espejo que representas para ella.
Yo, algunas mañanas, me miro al espejo para saber si sigo siendo yo y, al verme, tengo claro que no soy ni seré tú. Me enorgullezco tanto de verme de ciento en viento en el espejo del baño, sabiendo que no soy tú, que no es necesario que me siente cada tarde o noche tras el trabajo a verme reflejada en las imagenes que reflejas de la sociedad que, muchas veces, me es lejana.
Te escribo a tí, porque quiero dejarte claro que ya no quiero, aunque casi conseguiste que quisiese, ser como tú. No quiero ser una esclava más de tí, desgraciado espejo y firme reflejo de todo tópico que explotas, asco de televisión. Quería que tuvieras muy presente esta misiva, porque hay quien apostata de la iglesia, a mi no me hace falta, ni de tí tampoco, porque no alcanzaste con tus fauces a morder mi esponjoso cerebro. Quisiste utilizarme pero, ahora, soy yo quien te utilizo. Con esto quiero dejartelo claro. No soy una abducida más, soy una firme opositora al yugo que representas y quería que lo supieras. No sere tú, pero tampoco permitiré que tu seas yo.
No quiero ser reflejo social ni quiero ser televisión, no quiero ser gobernanta ni de ninguna confesión. Ya no quiero ser como tú.
Un Saludo
Yo.

2008/07/21

Como Tú (Paco Ibañez)



(Estoy de vacances, como tú)

...
Ama: -"Koldo, pero ¿qué quieres?"
koldo: -"Como tú, ama, como tú."
Ama: -"Y... si yo quiero otra cosa, ¿tú quieres como yo?"
koldo: -"..."
Ama: -para sí misma- "si no contestas es que piensas y si piensas es que creas tu propia personalidad, ya no querrás nada "comotú" y empezarás a valorarte "comoyo"".

Es una cosa que no le costó mucho enseñarme y que seguro que esta canción, al igual que el resto que voy poniendo, que fueron parte importante de mi niñez tuvo algo que ver pues despues de esa conversación me gustaba escuchar la frase esa en los labios de paco Ibañez, aunque en esta ocasión tuviera un sentido muy diferente.

Un Saludo

2008/07/17

La Senda del Tiempo (Celtas Cortos)

Una divinidad de canción, como pocas... una canción que ahonda en los sentimientos; una canción que me enseñó lo importante de la introversión en ese mundo!
(Olatz, por diversos motivos... esta creo que esta canción te la voy a dedicar)

2008/07/15

Motxalo (Sociedad Alkolika)

Son las 17:30 una tarde de julio que yo probablemente esté con mi moto viajando... y, a esta msima hora, en alguna plaza de españa habrá alguna corrida de toros ¿Un asesinato puede ser cultura? entonces S.A es arte... Yo digo MoTxaLo!!!



no lo dudes... cuando acabe de marearte con el capote te va a dar la estocada, así que si tienes oportunidad no lo dudes, MOTXALO!

Ante el nombre del Amor, de la Fidelidad y del Santo Matrimonio, Amén.

Hoy en día, y desde hace muchos siglos, las relaciones estables entre personas han estado basadas en el amor. “No importaba” en este caso con quién “se acostase” cada individu@, se constituía un núcleo convivencial en torno al amor, si bien es cierto que en el caso de la homosexualidad, ni legal ni socialmente se entendía como amor. De todas formas, a modo de justificación siempre se tiñó de amor para que terceras personas no lo tachasen de perversión.


El amor ha sido práctica siempre unidireccional y recíproca, o al menos así se ha hecho constar. Por supuesto a estas dos les acompañaba el “hasta que la muerte os separe” (la eternidad del amor), lo que trae consigo la obligación de estar con la “media naranja” hasta que la vida les sea exprimida.


Para que el amor “dure” toda la vida tuvieron que inventar algo que en sí reforzase y perpetuase “el amor”. Así nos vendieron el matrimonio. El matrimonio ejerce una doble función sobre la pareja (digo pareja porque aun no existe el poli-monio y sólo pueden casarse dos personas), el hecho de ser fiel mantiene unidas a ambas partes contratantes mientras se escudan en que la fidelidad proviene del “amor mutuo”. Por otro lado, el hecho de haber firmado un contrato de por vida hace que les obligue a ser partícipes de esa mutua fidelidad.


Veamos los tres elementos de la trinidad por separado:


Por un lado tenemos el respeto, el cariño, “el amor”, la empatía, etc.; sentimientos, todos ellos, que se los debemos a la pareja. ¿Sólo? No, curiosamente el cariño se lo podemos ofrecer a muchas personas del entorno; el respeto a todas las personas por el hecho de nacer; “el amor”, dependiendo de qué variante de éste elijamos, a l@s progenitor@s, a l@s hij@s, a l@s amig@s, etc...; la empatía a un reducido grupo de personas muy afines. Aunque haya podido desglosar los diferentes sentimientos, realmente, a la pareja, únicamente, se la ama –“empatizo mucho contigo mi amor”, “te respeto cariño”, “te amo”– (obsérvese qué frases se usan y cuáles no), todo se reduce (disfraza) al amor.


En segundo lugar analizo el uso del sexo en la pareja. El sexo “con amor” se reduce a la pareja y sólo es practicado en ésta. El resto es darse a los placeres y entraría a clasificarse en el campo de las perversiones y el vicio (los machotes, las “zorras”, las infidelidades, la prostitución, etc...).


Tanto en la institución del noviazgo como en la institución matrimonial se hace apología de este amor, basado en la monogamia, y por lo tanto, en relaciones sólo dentro de la pareja. A esto se le llama fidelidad. No se es infiel por compartir los sentimientos con l@s amig@s o familiares, tampoco porque te vayas de fiesta, viaje, etc... con ell@s. Solamente se es infiel cuando, tras desnudarse, se comparte el placer sexual con alguien diferente a “La Pareja”. En eso se basa la fidelidad dentro de la monogamia.


Por último, el matrimonio no es más que la ilusión que medra el entorno de cada persona en torno al amor. Un amor y una fidelidad, por lo tanto, que tienen como única salida, social y sexual, un matrimonio que con el tiempo se han acostumbrado a verlo como “el nido de amor, cuna de la fidelidad”.


Tras comprender que la única institución socialmente aceptada, en cualquiera de sus modalidades (matrimonio, pareja de hecho o noviazgo), es la pareja monogámica (por lo tanto fiel), es cuando creo que deberíamos empezar a plantearnos que no tenemos que seguir los patrones que nos han hecho interiorizar. Es un buen momento para no andar hacia lo que actualmente (moralmente) es políticamente correcto, un buen momento pues para empezar a debatir otras formas de organización convivencial, sexual y efectiva. Por lo cual no tienen por qué darse estas dos últimas para poder convivir y no hace falta convivir para que las otras dos sean un hecho.


El principio que tiene que regir una nueva organización convivencial es la libertad, por lo que no puede estar basado en un contrato. Para que esa libertad pueda ser posible hay que dotar a las personas de derechos individuales, no a las instituciones. Hay que arrebatar a las instituciones lo que de por sí debería ser un derecho de las personas, individualmente.


Por esta libertad que he mencionado, una institución no puede otorgar privilegios a las personas que la conforman. Por ser un matrimonio no se debe otorgar el derecho de reducción de impuestos, declaración de herencia o renta conjuntas o ayudas sociales a familias. No. Estos y otros derechos son, o deberían ser, innatos a las personas por el hecho de nacer. No hay que socorrer a las instituciones sino a las personas. Este ejemplo no tiene peso argumentativo y, además, la gente en un ademán de egoísmo y poca solidaridad, puede no querer renunciar a los privilegios que el hecho de ya pertenecer a estas instituciones les otorga. Para la gente insolidaria he de decir: “Por el hecho de nacer poseeríais derechos, que no se anularían por constituir con otra/s persona/s una institución, pues el derecho es innato y común a vosotr@s y con él recorreréis la vida, sea cual sea vuestro proyecto o sistema de organización convivencial. Por lo tanto, para l@s que no nos gusta lo existente, no nos privéis de disfrutar la vida de un modo, a nuestro entender, más apetecible.”


Estos tres elementos que son base del continuismo y la tradición pueden sin ser reformados interpretarse de otros modos. Desde luego para mí la fidelidad no es el hecho mantener relaciones con la pareja de cada un@, ni el amor es la base de nada, ni el matrimonio la cuna del amor, ni única forma de organización convivencial.


La fidelidad es el acuerdo. Es el hecho de respetar los limites de cada un@ y los acuerdos alcanzados con l@s demás. En el particular caso de la pareja como institución, los acuerdos están preestablecidos, son los que corresponden al particular contrato (contrato tradicional, por lo que es más difícil de romper que el legal) de dicha institución. Toda persona que quiera vivir el sexo de una manera diferente a lo permitido en dicho contrato ha de hablarlo con la multitud de parejas, tríos, etc... que pueda ir conformando, dejando clara su percepción de la fidelidad, del amor, del sexo, la pareja, etc... Básicamente, esto quiere decir que la pareja sí es una institución, con sus reglas (leyes orales y constituidas a partir de costumbres), sus privilegios (derechos) y obligaciones.


Desde esta perspectiva de institución queda clara mi postura de lo construido en torno a ella, ni el noviazgo, ni las posteriores instituciones (matrimonio y/o parejas de hecho) pueden ser generadoras de derechos y/o privilegios. Tienen sus reglas y quien quiera puede asumirlas, pero con los derechos que deberían ser de las personas, no debería jugarse. Y por lo tanto en este juego institucional, la regla de la fidelidad (entendida como no acostarse con otr@s) vigente hoy en día, y poseedora de tanta fuerza (moral y legal, si no mirad el caso de “abandono del hogar” o similares hechos que rompen el matrimonio) social, debe ser sólo entendida en este entorno: en el de la institución (en cualquiera de sus formas) basada en un ente irreal que lo llaman amor y, a su vez, lo basan en la fidelidad (no “acostarse” con nadie fuera de la pareja) mutua. Institución que además genera desigualdad pues no se tiene la misma percepción social del papel de ambos participantes.


Much@s me dicen que si es por esto último, se puede trabajar para que la visión de las dos partes de la pareja sea igualitaria. Yo no soy partidario de reformismos, pese que a veces pueden ser útiles, pienso que la institución de la pareja se formó a partir de la construcción de una moral concreta de la que no me siento partícipe; por tanto, abogo por plantear otras formas (nuevas, más o menos) de concebir las relaciones interpersonales y organización vivencial.


El particular caso de la homosexualidad es un gran ejemplo de evolución hacia “una mentira”, para así ser socialmente aceptada o tolerada al menos. En el caso de la heterosexualidad no tenía forma de evolución hacia “la mentira” pues vive inmersa en ella desde hace siglos.


Justamente, por todo esto, para mí la fidelidad es el plantear abiertamente los límites y apetencias de cada un@, en todo en general y en el campo del sexo en particular, y ser fiel a lo planteado y acordado entre las personas con las que de un modo u otro nos relacionamos. De este modo no se adecuaría el sexo a la monogamia, sino que el sexo se viviría libremente, y como libres serían la persona y la vivencia del sexo, libre sería cada un@ de vivir sus relaciones como quisiese, bien basándolas en la monogamia, la poligamia u otras formas.



(escrito el 29/09/2006 y traido para vosotras porque le tengo un cariño especial a este texto, vete a saber porqué)

2008/07/11

Hitza Har Dezagun (Fermin Muguruza + Dub Manifest)

Coge la palabra
cojamos la palabra
para que opines
exposicion agobiante
el de los medios.
informacion- desinformacion
la presion de la noticia.
el fin de la historia
nos anuncia el medio
el mundo birtual creado
atonta/invalida a la gente.
Es frívolo
y ademas, ya tiene
al parecer su glamur
armate de palabras
esta es la tribuna
para lanzar opiniones,
plataforma publica.
una dosis cruda
de la realidad
La cancion tambien como el espejo
este tienes tu altavoz
polvora dialektica,
explota!
bomba de comunicacion,
explota!
Todo va a esplotar,
al encontrarse
estos dos mundos.

Simpatía por los Stones (Loquillo y Trogloditas)

2008/07/09

Mi Viaje ha empezado

Pese a las adeversidades del fin de semana que me retrasaron 2 días en mi viaje, por fin ha empezzado. Ahotra mismo os pongo el mapa para que os hagais una idea de la ruta:


Ver mapa más grande

Esto es la ruta, ya hoy estoy en salamanca donde haré noche... además he visto una de las pegatas de "gozatu sexuaz", la campaña de queer ekintza en un bareto de salamanca que me ha dejado flipado y alegre... hemos llegau a salmanca chabalas!!! im-presionante. :P Las fotos las dejo para un cyber que tenga lector de tarjeta que en este no lo encuentro... ke asko de vida.

Un Saludo

2008/07/07

Unicornio (Silvio Rodriguez)

Hoy no es cualquier día, hoy es el cumpleaños de una persona muy especial... Haritz, por supuesto, esta canción, su letra, su sentimiento... te la dedico:



Un Beso

2008/07/06

Guns of Navarone (Skatalites)

Hace unos días empezaron mis vacaciones y hoy es el principio, concretamente es el principio de un nuevo viaje, estoy viajando ya en moto a donde las ganas me lleven y donde la gente que me llame me vaya sugiriendo... de momento me bajo a Andalucía y de ahí me iré a Roma. Así que os dejo a un grupo que es origen y es un origen musical que aun hoy sigue vivo... este concierto es del año 2003 sin ir más lejos...

Las Postjornadas Feminismo Pornopunk (Arteleku)

Ya estamos de vuelta de 4 días de intensas charlas, emocionantes reencuentros y nuevas amistades, donde he tenido oportunidad, además de poner nombre a ciertas cosas que venían siendo habituales en el devenir de mi día a día y que resulta que se le puede llamar postporno... te cagas, de conocer a personas interesantísimas, sentir complicidades con personas que hasta ese momento ni conocía,... ha sido una jartada.
Han sido unas jornadas muy recomendables, aunque nada puede quedar sin crítica, pues no podía ser todo tan maravilloso. Realmente creo que habría que ""democratizar"" este tipo de eventos, en los quese tiende al academismo y al uso tan complejo de la lengua que a mucha gente puede resultarle muy alejado de la realidad diaria, agena a las burbujas elitistas a las que tenemos la oportunidad algunas personas de asistir, aprender y sentir, dejando fuera a otras que podrían estar tan o más interesadas que las que estuvimos. De todas formas, a Medeak, a Beatriz Preciado, Javier Saez, Maria Llopis, Alex Brahim (con quien tuve oportunidad de hablar y empezar a conocer y espero volver a ver pronto, tienes mucho que enseñarme, no?), etc... a todas las que os implicasteis en la organización: GRACIAS, fue genial, hacen falta estos espacios.
A Alira, con la que también compartí momentos muy interesantes y besos interesantísimos, muchas gracias por convertirme ayer por la noche en sueño. Es, sin lugar a dudas, el más bonito de los regalos que alguien podría hacerme. Es la primera vez que alguien me da conciencia de haberme conviertido en sueño. Un grande y prolongado beso también para tí.


A Chuse, con quién tuve innumerables conversaciones que nos hicieron perdernos una o dos charlas, gracias también, aunque siento que te las perdieses, para mí fue una insignificante perdida, ya que dio lugar a unas interesantes reflexiones y agradables momentos.


A Diana, eres una grandísima y sumisa pornoterrorista, expresas una fuerza en tus reflexiones a viva voz y una sensualidad salvaje que fue genial poder disfrutar en tan buena compañía.

(no consigo subir el video, debe ser demasiado grande ya te lo pasaré pornoterrorista)

A Nacho de Towanda, las otras dos neskas que no recuerdo los nombres, a Chuse, Alira y Alex). espero correrme otra juerga en cuanto se pueda, la del viernes estuvo genial.

Un Saludo

2008/07/01

Me Gusta Ser Una Zorra (Las Vulpes)

¿sabeis que hoy empiezan mis vacaciones? Pues a partir de hoy, como espero no bajarme de la moto... os dejo un par de meses de música y textos por delante, bien programaditos, para que os vayan saliendo en su debido momento...