Un blog para que las personas, abiertas dementes, tengamos un espacio para reflexionar sobre el género, el sexo, la sexualidad, la educación, etc.
2008/04/24
canción: sexo y religión de ska-p
Como no tengo mucho tiempo esta temporada he pensado en dejar canciones que muestren inquietudes, sentimientos, etc... que puedan resultar interesantes para analizar o que refuerzen nuestro propio pensamiento...
Un Saludo
2008/04/22
Mi primera experiencia como ponente/ Nire lehenengo esperientzia hizlari moduan
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Esta semana pasada me pidieron que diese una charla en unas jornadas que se celebrarán en mayo (no sé si el 27 o el 29) en el hikaateneo de Bilbao. Me ha tocado preparar una charla sobre la sexualidad en la agenda política y ahí ando escribiendo para organizar mis ideas, y planteando nuevos quebraderos de cabeza para sacar algo interesante que contar en público. El problema es que dejaré unos días desatendido el blog pues no me da tiempo a todo...
2008/04/21
Hezi ala garbitu?
Pasa den ostiralean oso egoera bitxia bizi izan nuen. Ez zen lehenengo aldia antzematen nuena jarrera edo prozedura agresibo edo biolentoren bat ikasle horrengan, baina hala ere egoera bitxia izan zen...2008/04/18
"En sexo, todos los hombres no son iguales"
"Todos los hombres no son iguales" reza el titular de un artículo minúsculo del periódico "el publíco" de hoy. Nos informa el artículo de que el instituto kinsey ha hecho un estudio mediante el cual ha concluido que: todos los hombres nos son iguales...Solidaridad Redentora VS Solidaridad Empática
Resulta que viendo como nos piden por la tele, por la radio, en la escuela y hasta en el extraradio que seamos solidarias, viendo en qué basan la solidaridad que promulgan y que efectos tiene sobre las sociedades solidarias y las sociedades "receptoras de solidaridad", viendome a mí como persona nada solidaria en los términos que me piden que lo sea... he pensado: "Koldo, si la gente sólo es solidaria con las sociedades que llaman del tercer mundo pero a tí pueden cruzarte el coche en la autopista a ver si te caes de la moto es que la solidaridad tiene que estar basada en algo diferente a lo que tu entiendes que es la solidaridad". Y a ello le hemos dado (lo que no sé es como he llegado hasta Gasteiz sumido en pensamientos filosóficos)...
Para no aburriros con las incógnitas que me suelo plantear para llegar al origen de las cosas, os voy a poner directamente las conclusiones:
Hay dos clases de solidaridad, la "solidaridad redentora" profesada por las personas que redimen (salvan) a otras de su situación precaria y así lavan sus conciencias sin plantearse si esa salvación tiene consecuencias o no, simplemente ayudan sin tomar parte en la ayuda (donando dinero o trastos viejos que iban a tirar a la basura y han encontrado un nuevo vertedero en africa, asia o latinoamerica). Es la solidaridad que se desarrolla a partir de concepciones cristianas y asumidas por el catolocismo sobre la concepción de ayuda unidireccional, impersonal y sin esfuerzo alguno, p.ej: "yo que tengo te doy".La otra clase o concepción de la solidaridad es la "solidaridad empática", la cual suele brillar por su ausencia, o se disfraza de ésta que suena más pro la que realmente pertenece a la otra. Esta solidaridad no se basa en yo que tengo te doy, sino que crea nexos de unión sentimental subjetiva entre personas, algunas que sin padecer el mal conciben el dolor, penuria o necesidad que puede
estar soportando la otra persona (por lo general suelen ser personas que han vivido aunque sea a menor escala una discriminación o situación de necesidad) y deciden hacer por que esa persona salga de la situación que la mantiene oprimida, trabajando con ella en la dotación de recursos personales y logísticos para su autodeterminación personal (laboral, aprendizaje, etc.).Y, pese a que hay mucho más pajeo en mi cabeza, el resto, a partir de esas dos concepciones de la solidaridad y lo que cada cual hace con su vida en torno al resto de personas... lo pensais vosotras. :P
Un Saludo
2008/04/17
Sexuaren inguruan lagunekin hitzegiten
2008/04/16
Harreman sozialak eta teknologia berriak...
Dena den denborak esango digu zer dagoen espazio honetan.
Besarkada bat.
2008/04/14
Cuatro Intentos de Violación... y ¿ahora qué?
*Este texto lo esribí hace algún tiempo, pero en vista de las noticias sobre agresores del viernes (como continuo de ese otro artículo), creo que es perfectamente válido para la actual situación, que como se ve no ha cambiado casi nada:__________________________________________
Incidente:
Hace unos meses oí que en Bilbao habían detenido a una persona al intentar violar a una mujer, por lo visto ya había tenido otros tres altercados del mismo tipo y me da por preguntarme ¿debería preocuparme por esta persona? No entiendo porqué la gente se preocupa tanto del acto y del castigo que debe sufrir por ello, si está demostrado que esas personas no tienden a rehabilitarse. Y ¿por qué habrían de rehabilitarse si desde pequeñas lo han debido ver como algo normal? Incluso, si siempre nos preocupamos de solucionar hoy lo que ocurre este mismo día ¿por qué motivo habría de preocuparme porque las niñas del futuro sigan sufriendo nuestras tribales vicisitudes y costumbres?
Nos quedamos en el hoy, en el acto, en lo repudiable del acto y el castigo que merece por éste, pero el “por qué” o el “cómo” normaliza alguien esta conducta como para que una actitud proclive a la violación se convierta en acto de violación no entra a debate... Si estuviésemos acostumbradas a pensar en el mañana, ayer ya habrían resuelto lo que hoy nos parece un problema... pero como preferimos manejarnos en el aquí y ahora, un poco como el primer conocimiento infantil sobre la temporalidad, “aquí y ahora”, pues seguimos mirando como “solucionar” –que obviamente a mi no me parece una solución sino un parche del sistema parchista en que estamos sumergidas– la insociabilidad de los violadores, sin preocuparnos de que no se repitan las violaciones en sí, pues las penas no evitan, como ya vemos todas, los actos de agresión, degradación y violación a las mujeres.
Precedente:
Hay quien dice que estas personas son enfermas, otras que es cuestión de genética, debe ser que existe el gen del violador. Por desgracia –o no– siempre me ha parecido todo este tema del determinismo genético algo parecido al pensamiento mágico de las infantes. En fin, y lo de la enfermedad o la enajenación mental transitoria que alegan luego en los juicios... Menos mal que hay abogados y abogadas que ganan dinero por inventar tonterías y términos sin sentido que libren a sus clientes del presidio, sino me parecería más patético que la gente entendiese que la enajenación mental transitoria pueda ser real –sino, si alguna vez me diese por convertir en eunuco a un violador, espero que comprendan que se debe a una enajenación mental transitoria generada por una situación de estrés traumático previa a mi enajenación momentánea y, por supuesto, transitoria–. La enajenada no es más que la persona que ha sido educada para que cualquier excusa le sirva para eximir su culpa; como antes decía, ciertas personas, con unas vivencias concretas, una educación determinada, etc... pueden ser proclives a la comprensión de la violación, incluso, esa misma comprensión de la violación puede llevarlas a practicarla. Yo jamás he entendido la violación como parte de la sexualidad, pero claro a mí nunca me gusto caperucita roja, Disney igual sí que influyó algo más, aunque no me parecen unos dibujos especialmente deseables... Y ¿qué quiero decir con esto? Pues que, en mi opinión, la educación es la parte fundamental desde la cual cambiar los procedimientos, las actitudes y porqué no, los conceptos, sobre los que vivenciamos nuestra sexualidad, nuestra vivencia en el día a día de las relaciones interpersonales, o dicho de otra manera, nuestra vivencia del género –y hablo del género sin confundirlo con el sexo, es decir, entiendo el género como el conjunto de roles que se le atribuyen a uno u otro sexo según hemos sido educadas cada una–, etc... cambios desde los que crear una base de relación diferente a los modelos actuales basados en caperucita roja u otros relatos “eróticos”. Una mujer que salga con capa roja y minifalda, con hábito o en bragas, si no tuviésemos la concepción de la provocación sexual, la concepción de posesión, de violación como posibilidad sexual aunque sea dentro de la enajenación, etc... no tendríamos ese problema.
El problema no sería como se vistiese caperucita sino que concepción tenían ella y el lobo sobre la sexualidad y la dispar concepción que tenían de la relación entre ambos sexos en cuanto al género, es decir, en cuanto a los roles que desempeñaban uno u otra en la relación que podían desear tener o no. Por tanto, cambiando esas concepciones, cambiaríamos procedimientos y actitudes, pues la gente no entendería la sumisión, la debilidad, la inocencia, la fragilidad, etc... como objetos de deseo de los hombres –moviéndome en estereotipos, tópicos, etc.–, ni los musculados cuerpos, los peinados más de moda, etc. como objeto de deseo sexual de las mujeres. Igualmente, nadie entendería un beso como una invitación a nada, sino como una muestra de afecto, nadie tendría porque entender que una mujer bailando es una provocación en toda regla a todas las personas que se sientan atraídas por ella en el bar, etc. Simplemente, hay que cambiar las concepciones para cambiar actitudes y procedimientos en el día a día... pero el día a día de hoy es la educación del ayer, y la educación de hoy es el día a día del mañana...
Entonces, ¿realmente nos apetece replantearnos nuestras existencias o simplemente preferimos pensar en la pena que pondrán a esa persona para que no seamos nosotras sus próximas víctimas? Yo coincido en que no quiero ser su próxima víctima, pero de poco me sirve encerrarlo si, por otro lado, estoy creando otros cientos de miles como él que podrán hacerme lo mismo pues sus concepciones de la sexualidad y el respeto a las personas son las mismas que las del que hemos encerrado. Justamente por eso, repito ¿he de preocuparme por este personaje que han detenido hoy? En parte, puede, pero por lo que creo que he de preocuparme –y preocuparnos– más que por el detenido hoy, es por el que detendrán mañana si no actuamos como sociedad que somos para evitarnos estos malos tragos, o, al menos, para evitárselos a las que vengan después.
Procedente:
Por todo esto, pienso que muchas veces equivocamos nuestras prioridades en la lucha social. Realmente puede acusárseme de pensar únicamente en el mañana y de centrarme, por tanto, en la educación temprana para la elaboración de una sociedad diferente; pero, realmente, si la gente, por lo general, tiende a centrarse en el hoy y en las sanciones penales por las faltas cometidas en este tiempo –en base a la educación que recibieron ayer– porque no voy a centrarme yo en algo diferente, cansada como estoy de oír lamentos por los sucesos, sin dar pasos reales para potenciar actitudes y procedimientos diferentes en las relaciones de hoy. Porque seamos sinceras... y démonos cuenta de que las relaciones, es decir, la tipología de relaciones que existen hoy en día se basan, siento ser tan insistente, en la educación que recibieron desde pequeñas, tanto en la escuela como en casa; son sus vivencias las que han marcado su carácter.
Partiendo de este precedente, voy a tratar de explicar qué es lo que me parece realmente necesario que cambie en lo respectivo a la educación para que dejen de producirse este tipo de des-personalidades que crean tanto pánico social. Lo primero, qué queremos lograr: personalidades diferentes pero basadas en ciertos valores de respeto, empatía y equidad. Qué necesitamos para mostrar a las personas estos valores y cómo deberíamos hacerlo (en mi opinión): hablarles y educarles en dos temas muy importantes, y en los que, a mi modo de entenderlos, no se hace hincapié, como son la sexualidad y el no-género.
Muchas veces cuando he explicado a la gente la relación que veía entre el género y la sexualidad me han dicho que estaba muy confundido, lo mismo me ha pasado al hacer otras comparaciones como familia (concepción de bueno) y prostitución (concepción de malo) como contraposición... basando mis argumentos en “lo bueno” –o socialmente entendido como bueno– de la monogamia y “lo malo” de la poligamia... pero bueno, centrémonos en la sexualidad y el género que es lo que me toca abordar ahora.
Entendiendo el género como la asunción de los roles que diferencian actitudes, procedimientos e incluso, por extraño que parezca, conceptos entre hombres y mujeres. Es decir, es la diferencia educacional que nos hace distinguir los sexos por algo más allá de lo meramente biológico o genético. Explicando el modo en que entiendo el género no será complicado entender porque para mí el género es la clave desde la que analizar Todo, pues afecta a Todo lo que en sociedad se desarrolle por las diferencias que se establecerán a partir de esa asunción de la diferencia en las relaciones interpersonales –sociales– que vayamos estableciendo. Por lo tanto estará intrínsecamente relacionado también con las relaciones establecidas en torno a la sexualidad. Justamente por eso me parecen los dos aspectos educativos en los que incidir, pero por supuesto, no de cualquier manera, por eso no he hablado de género cuando planteé los aspectos de cambio educativo, sino que hablé del no-género.
Propuesta Abierta de Educación Sexual
Primeramente he de decir por qué hablo de educación sexual y no de educación afectiva, educación en valores, etc... Simple y llanamente porque a pesar de que el término sexo genere pavor en la sociedad; víctimas de una moral arcaica tan enraizada en nosotras mismas que no
sabemos distinguir el bien del mal si no nos lo dictan, el sexo no deja de ser más que el manejo comunicativo de nuestra corporalidad. El sexo no puede entenderse hoy en día como el sistema coital al que nos tienen acostumbradas, ni como la relación sexual explicita entre dos personas. El sexo ahonda en las relaciones interpersonales, en el ámbito social de la comunicación, toda postura, todo gesto, caricia, roce... son sexuales. El sexo no es coito, es la comunicación corporal y valoración de esa comunicación interpersonal.
Entendiendo el sexo de esta manera, muy alejada de la visión reproductiva y de la visión apocalíptica y aterradora que se expresa desde ámbitos médicos, alejada como explicaba del coitocentrismo y genocentrismo, el sexo y la sexualidad es algo de lo que se impregna la vida de toda persona en sus relaciones sociales. Esa afectividad que cada una expresamos, cargada de emociones, sentimientos, contacto físico, etc. es parte de la sexualidad; digámoslo sin miedo.
Si antes hablaba de género, o no-género como propuesta educativa, era justamente porque el género, es decir, la asunción que hacen las personas de los roles y comportamientos sociales que se esperan de ellas en cada situación y lugar, son parte del sistema de clasificación que nos hacen distinguirnos en modos, dependiendo del sexo al que pertenezcamos. De igual modo, en las relaciones interpersonales, partiendo de que no las iniciamos ni mantenemos del mismo modo hombres y mujeres, me hace pensar que es únicamente por la educación diferencial que se ha dado durante muchos años. En este sentido, el modo de mostrar afecto entre cuadrillas de mujeres, cuadrillas de hombres y cuadrillas mixtas no es iguale. Pero tampoco lo es si esas cuadrillas han surgido en un entorno escolar eclesiástico, público, en las calles del barrio pobre o en los centros comerciales a los que acude la gente con dinero.
Por tanto, las relaciones interpersonales, el modo de iniciarlas y mantenerlas nos es enseñado desde muy pequeñas en el entorno que nos manejamos, tanto institucionalmente (la escuela), como ámbitos lúdicos y familiares. Y, obviamente, se diferencia sobre todo en la educación genérico-sexual que se les ha dado a unas y otras personas dependiendo de su sexo.
No existen formulas mágicas para acabar con las violaciones, ni contra el acoso, ni contra ningún tipo de agresión. Sin embargo, no son necesarias ningún tipo de formulas, mucho menos mágicas, simplemente algo de voluntad social y presión mediática para acabar con unos valores que no generan equidad, ni empatía, ni siquiera sonrisas. No puede acabarse con las violaciones si la educación desde la primera infancia es diferencial, no puede acabarse con las agresiones por “defectos” físicos si la moda establece un “bien” y un “mal”. La educación es global, todo ser, institución y medio de comunicación tiene que implicarse en este hecho. No sirve de nada decir que sí con la boca grande si luego van a hablarnos de libertad de expresión. No se que concepto de libertad de expresión tienen los medios si acallan las voces discordantes, los cuerpos que no son los que ellos, victimas de la moda, muestran; no entiendo su concepción de libertad si para ser libres tenemos que tener una talla 36 estándar, no entiendo la libre expresión si únicamente se muestra una tipología de persona. Por eso tienen que dejar de hacer demagogia quienes gobiernan, por eso los medios y las personas que somos usuarias de esos medios de comunicación, tenemos que tener claro lo que es la libertad de expresión, lo que es la equidad, el respeto y la empatía siempre unidas a la diversidad y no a modelos estándar que pretendan imponernos.
Teniendo en cuenta todas estas cosas que planteo no creo que quepa duda que actualmente el sistema de educación vigente, tanto en valores, en afectividad, en supuesta equidad, etc. no es de mi agrado. Cierto es que habrá mejorado respecto a lo que planteaban cuando Franco era corneta pero, desde luego, está malogrando los objetivos sociales que tantas veces oímos en boca de políticos y demás agentes sociales “tan entregadas ellas”... Realmente me parece un tanto poco útil para generar valores de equidad real entre sexos, para generar actitudes de empatía entre las personas, para lograr personalidades, con capacidad crítica y conducta cívica desde su responsabilidad social. No queremos autómatas asexuados, generizados y antisociales. Esos ya los hemos sufrido innumerables años de una u otra forma.
La educación sexual que creo que debiéramos dar es una que parta de un profundo análisis actual de la sociedad que tenemos hoy en día y de la que queremos generar, y abordar de este modo el tema con seriedad y valentía. ¿No queremos violaciones? Pues enseñemos lo cuerpos desnudos, el placer corporal, la comunicación ínter-corpórea, etc. ¿Que tiene de pernicioso el enseñarlo? Podría ser que les gustase... ¿es acaso eso realmente malo? El problema no creo que pueda ser que algo les guste, ni siquiera que les ayudemos a averiguar que eso puede ser de su agrado. Tal vez podría ser ésta una forma de enfocar la sexualidad de una manera que no genere en ellas las conductas que hoy en día llevan, a algunas por extrema curiosidad y a otras por minusvalorización del resto de cuerpos y personas, a practicar violaciones, agresiones por raza, por sexualidad, por sexo... POR DESCONOCIMIENTO. Mantenemos en la mayor de las ignorancias a las infantes y además queremos que cuando crezcan sepan comportarse como se les exige sin más, por el hecho de que se les exige. No hay que exigir nada, hay que enseñar, no lo que hay que hacer, sino el argumento que queda detrás de cada acto; y por tanto, la falta de argumentos que puede haber para justificar una violación. No, no es cuestión de enajenaciones mentales, ni transitorias ni imperecederas. Es fruto de la educación que impartimos ayer que hoy aun seguimos teniendo este problema.
(08/05/2007)
2008/04/11
El Renacer del Agresor
Hoy no voy a hablar de nada que tenga que ver ni con sexualidad, ni con sexo, quizás algo que ver con el género, pero que tampoco es innerente a él. Puede que tenga que ver bastante con educación pero espero no meterme de nuevo en ese campo, al menos no en este artículo. Hoy voy a hablar de agresiones, más concretamente de dos violaciones que aparece hoy en los periódicos, una efectuada a una joven de 13 años por tres chicos de 17 en Mallorca y otros cuatro jóvenes de edad indeterminada que abusaron de otra joven en Valladolid. Por ahora deberemos decir que son presuntos autores pues no se ha demostrado nada, pero...
Reflexiones agenas sobre publicidad...
Hay veces que algunas cosas están ya escritas, esta es una de ellas, así que recojo esta letra de una canción de un filosofo que ha sido tomado por loco...
PERLITAS DE GEL (RESINA AGUA Y AJO)
Fui de exkursion al kampo kon unas amigas
kon el petate, el kosto y poka kosa mas
deskubri ke una de ellas no iba tan fina y segura komo las demas
y no akabo ahi mi sorpresa, pues dijo ke no lo habia usado jamas
aske ahora mismo hazemos la prueba
para ke ella sea una konvenzida mas
sin likidos azules, solo zumo vas a ver
La plasta se ha konvertido en Perlitas de gel
La plasta se ha konvertido en Perlitas de gel
komo se nota ke no la ha tenido ninguno
si komparan la regla kon un puto zumo
si kieren ke nos kreamos su publizidad
por ke no ta toman en el desayuno
y a la pobre niña del anunzio por ke kieren engañar
ke le kuenten el kuento del zumo el dia ke empieze a sangrar
no me importa mi menstruazion, aunke me suele doler
me enkanta tener la regla
la plasta se ha konvertido en perlitas de gel
no me importa mi menstruazion , aunke me suela doler
me enkanta tener la regla, me enkanta ser mujer.
(Letra de la canción de Manolo Kabezabolo)
2008/04/10
El colmo de la bodada...
http://mydolphin-qlickz.blogspot.com/2008/04/new-couple-t-shirt.html
(si algún día no funciona ese link decidmelo en un comentario para borrarlo ;))
Hoy varios post, toy sembrau...:P
Un Saludo
Maldito término: "te quiero"
Ayer, tras una nocturna conversación de messenger, mi amiga de Güerva tras despedirse, me puso: "es que te quiero un montón"... lo cual "ha atormentado" mis sueños esta noche. No, en serio... he estado pensando, pues ese "te quiero" no era un término que conceptualmente trajese consigo síntomas de posesión, pero tampoco creo que fuese la concepción del amor la que mejor pudiese ajustarsele, por lo que únicamente nos queda la concepción [i]salviana[/i] (mi amigo valenciano: Salva) del amor, ese amor recíproco y desinteresado en el que amas y deseas lo mejor a una persona sin pretensiones de nada más, ese amor que podría ser expresado mediante carícias, besos u oralmente o, incluso, en la más desenfrenada forma de goce sexual que pudiesemos imaginar cada una.Pero esto no es lo que ha hecho que mis neuronas tuvieran una nueva orgia de desenfreno y perversión mental. Sino el hecho del pobre vocabulario que tenemos que no puede reflejar el sentimiento de mi amiga (y el mio propio hacia ella) más que con la palabra amor y definirlo como una clase de amor (en la concepción de amar socialmente extendida) que lo mismo que hay "amor de madre", "amor de hijo", "amor de novios", pues debe haber "amor de amigas". Pero, lo curioso es que todos son diferentes amores, en los cuales se enmarcan diferentes protocolos de actuación ante ellos, fruto de una moral protocolizadora de actuaciones a su antojo.
Con esto concluyo dos cosas: por un lado, el acotar y protocolizar los amores destruye el significado de la palabra amor porque lo desvirtúa y diluye en nada y en todo, pudiendo ser todo amor y no siendo nada pues no sabes qué protocolo corresponde a qué amor y porqué ha de trascender esa amistad o esa maternidad o ese noviazgo si te mueves en protocolos de actuación diferentes a los que supuestamente corresponden. Y, por otro lado, entiendo que, como decía, el pobre vocabulario y la multiconceptualización de un mismo palabro crea términos diferentes que destruyen la riqueza lingüistica de este idioma y, al mismo tiempo, crea desigualdades en éste y errores de comprensión de los términos en la sociedad.
¿Hay alguna palabra que defina nuestro amor, Bego? mmm... Te respeto...; te deseo...; te empatizo...; te... Sí, te AMO. (¿suena raro?)
Un Beso
2008/04/09
Jardunaldi Feministak (30 urte eta gero hau...)
Pasatu dira jadanik 30 urte lehenengo jardunaldi feministak egin zirenetik. Asteburu honetan, Portugaleten, berriz ospatuko dira, 30 urte pasata feminismoa eta gizarte heteronormatibo eta matxista hau nola dabilen berriro ere aztertzeko. Oso lan gogorra da horrelako jardunaldiak prestatzea, ordu askotako lana da, badakit horrelakoak ere prestatu ditugulako nagoen elkarteetan. Lan izugarri honek bere fruituak izan beharko lituzke, eta antza denez hala izan da ezin izan baitira apuntatu jardunaldietara bertan egon nahi izan zuten guztiak... suposatzen dut izango zela lekurik ez zegoelako.Aurretik esaten dudanez testu horiek irakurtzeko aukera izan dut eta ez dut ulertzen zergaitik jarraitu behar dugun diskurtso feminista neska edo emakumezkoen gauza dela pentsatzen, ziur aski eurak ere, euren eguneroko jardunetan horrela dela gogorarazten digutelako, beste feminsitok kanpoan utzita, euren harrokeri eta biktimismo partikularra egiten jarraitzeko aukera dutelarik, hain eztabaidatuak izan ziren gizonezkoen txokoak hautsiz eta emakumezkoentzako txoko berezituak sortuz. Tamalgarria 30 urte eta gero parekotasuna beste kimeren artean utopikoena izaten jarraitzea, ez matxismoak ez heteronormatisbismoak egindakoengatik, baizik horien plastikotasunak feminismoa horren jarraitzailerik sutzuena bihurtu duelako.
2008/04/07
Maitasuna edo Nahia / Amar o Querer
Aurreko egun batean Queer Ekintzaren foroan eztabaidatzen (linka uzten dizuet eztabaidatzen jarraitu nahi baduzue, egiteko) nenbilelarik bi kontzeptu hauetaz lagun batek emailera hurrengo abesti hau bidali zidan entzun nezan, ni entzun nuen eta nire pentsamenduak isladatu nizkion erantzuneko email baten bitartez.Un Saludo
2008/04/04
Texto para un Debate sobre Educación
Debate sobre Educación

¿Qué es la educación?
¿Quién educa a quién?
¿Por qué Educamos?
¿Cuál es la función Educativa?
¿Por qué planteamos un debate sobre este tema?
¿Qué modelo educativo y qué modelo lingüístico deberíamos promover?
En primer lugar, hemos de pensar en qué es la educación y a quién va dirigida, pues dependiendo de a quién se dirija podrá ser una cosa u otra y dependiendo, a su vez, de qué consideremos que es la educación la dirigiremos a un público u otro. En mi opinión la educación es de orden descendente, no así el aprendizaje que no entiende de ordenes y todas somos capaces de aprender durante toda la vida. Por lo que siendo de orden descendente, la persona que parte de una base educada y, normalmente, educativa, educa a quien no tiene esa base.
Pero si es de orden descendente se nos plantean dilemas morales, como si una persona adulta no puede ser educada por una adulta o por alguien más joven que ella e, incluso, si todas las personas adultas pueden educar a quienes por edad estén por debajo de ellas. Un dilema cutre, pero que en un planteamiento queer, el hecho de que se estratifique habría de ser un dilema. Teniendo en cuenta lo jerárquico que suena lo del orden descendente de la educación y viendo que cualquier persona puede, pese a su edad, tener una mejor base educativa que otra, por lo que podría educar a “esa otra”; creo que la educación ha de ser, como dije, de persona educada a persona educanda. Lo que nos lleva a la siguiente cuestión: “¿qué es la educación?”.
La educación es un compendio de actitudes, procedimientos y conceptos que mediante procesos de transmisión hacen que sean transmitidos, a veces con más eficiencia y a veces con menos, a las siguientes generaciones. Mediante la asimilación de ellos, las personas desarrollan capacidades que serán de vital importancia en el proceso de socialización de las jóvenes ciudadanas que habrán de desarrollar facultades que posibiliten su socialización y desarrollo personal. Dado lo cual es facil saber el motivo por el que se educa, respondiendo casi directamente a la siguiente pregunta de porqué se educa.
Se crean procesos e instituciones educativas para la retransmisión de esa panoplia de gestos sociales que facultarán a las personas para la reproducción exacta de lo que socialmente se espera de ellas.
Por todo esto, cuando estamos cuestionándonos la educación nos estamos replanteando toda la sociedad en sí y sus herramientas de reproducción o de cambio, estamos diseñando una estrategia de revolución de las naranjas, es una guerra silenciosa que hace eco en las sombras.
2008/04/02
Apología del Uso del Femenino al Escribir.
Si vamos a hablar de educación lo haremos de seres que educan y de seres que van a ser educados, hablaremos, por tanto, de agentes activos y coparticipes en procesos de educación y maduración. Vamos a hablar de personas.Para empezar, tratemos de definir cuales van a ser los sujetos activos del proceso educativo, lo van a ser hombres y mujeres de edades tempranas que acuden a centros escolares, en los cuales, con la cooperación de la familia, se trata de transmitir una serie de conocimientos, valores y patrones de conducta a esas personas, niñas aún, que demandan el saber para poder vivir acorde con la demanda social.
Esos hombres y esas mujeres que en la primera etapa de su vida necesitan de modelos para interiorizar todo ese cúmulo de saberes que la sociedad venidera les va a ir demandando, será impartido a su vez por otras personas. Personas éstas, hombres y mujeres, que con anterioridad habrán interiorizado y trabajarán, practicando con su ejemplo, los modelos de conducta de las niñas que en un futuro cercano serán adultas como ellas.
Por tanto no estamos hablando de hombres y mujeres, no diferenciamos educadoras de educadores, pupilos de pupilas, o madres de padres. Serán todas ellas, personas, que con los condicionantes de profesión o responsabilidad familiar que hayan adquirido, participarán en el proceso evolutivo de las infantes sin condicionante de sexo, pues no será éste factor determinante en la educación que reciban nuestras hijas ni nuestros hijos.
Resumiendo, los sujetos activos del proceso educativo, tanto si presentamos a estos en condición de educador como de educando, serán valorados en su totalidad bajo la única condición que los asemeja, serán todos ellos personas. Por tanto, como personas que serán, educadoras o educadas, trataremos de no diferenciar entre ellas por motivo de sexo salvo, si nos vemos obligadas, para definir la situación de opresión histórica que hayan podido sufrir algunas de estas personas por la condición sexual o de sexualidad que se las atribuía.
Al principio mencioné a los sujetos activos de la educación que en el caso que expondré serán las niñas quienes generen y gestionen, entre ellas y mediante la figura de la profesora, el progreso de su saber. La profesora será una mediadora u organizadora cuya función será proveer de experiencias enriquecedoras a las niñas para que el desarrollo cognitivo de estas alcance cotas altas de madurez y empatía.
Por otro lado, he sugerido que las personas que van a garantizar la optimización de este proceso como personas adultas, educadoras en funciones, debieran practicar con el ejemplo. Para este menester no sirve cualquier tipo de ejemplo, la educación es algo en lo que participan muchas variables y entre las que hay que saber discernir entre las que pueden resultar más determinantes en los procesos de maduración e interiorización de actitudes y las que pueden no serlo tanto. Entre esas variables cada educadora deberá plantearse cuales resultan idóneas a su pensamiento y metodología educativa para no llevar a cabo una educación poco coherente entre el mensaje enviado (conocimiento conceptual) y ejemplo dado (conocimiento procedimental). Ante todo la educación ha de ser, siempre, coherente; sobre todo para no perder la confianza de la persona educada al darse cuenta de las incoherencias que hay en la figura de respeto y admiración que es la profesora (o progenitoras).
Respetando la coherencia de nuestros actos cotidianos con la conceptualización que hacemos y transmitimos sobre la vida a nuestras alumnas, deberíamos, pensando siempre el la calidad del proceso educativo, tratar de dar cohesión a esos mensajes que transmitimos mediante el ejemplo y mediante la palabra, y el modo en que trasmitimos esos mensajes.
La educadora ha de darse cuenta de que no puede plantear a una alumna que fumar es malo si ella fuma y las alumnas ven a su figura de apego y admiración fumando. Igualmente, saliéndonos del ejemplo visual, una profesora que hable del tabaco sin adjetivarlo para darle un sentido negativo a la acción de fumar, no estará apoyando la idea de que fumar es malo en frases como: “No fuméis tabaco”. Habría de decir el motivo por el que no se ha de fumar, o habría de adjetivar la frase con adjetivos que describan la nocividad del tabaco, p.e: “No fuméis el cancerígeno/maloliente tabaco”. Como podemos observar el uso que hacemos del lenguaje es el que da cohesión a nuestro trabajo pedagógico, dándole coherencia al mensaje respecto al ejemplo y a las formas del mensaje en sí, y además es el que potencia un uso del lenguaje correcto y no discriminatorio.

En el caso del género y la sexualidad que es el tema que me impulsa a escribir, el ejemplo afectivo que demos tendrá, obviamente, impacto directo en la coherencia del mensaje, pero no lo tendrá menos la forma en que transmitamos ese mensaje. Por tanto el modo en que usemos la lengua será directamente interiorizado por las alumnas.
El uso del lenguaje ha de ser forzosamente no sexista ni excluyente. Primeramente, observaremos el género gramatical de las palabras que usamos y el modo en que inconscientemente se deja a las mujeres invisibilizadas por la elección del género masculino en las frases en las que el mencionado género aglutina, según el saber popular, a los niños y a las niñas en una misma acción, p.e: “los niños juegan en el recreo” o “los que hayáis terminado podéis jugar”. En ambos casos, el uso ordinario del lenguaje diría que todas las niñas estaban representadas en esas frases, pero la verdad es que “niños” y “los” no tienen capacidad de englobar nada, porque no son genéricos sino generistas, es decir, que incurren en que la separación, invisibilización y segregación por géneros siga existiendo pues lo potencian.
Por tanto, una profesora o progenitora que esté pensando en educar a la niñez para que al ser adultas tengan una serie de conductas cívicas y valores de equidad, empatía y afectividad determinados, tendrán que pararse a pensar un momento de que modo quieren transmitir el mensaje que les llegará a sus pupilas. Y por esto mismo, tendremos que pararnos a pensar todas las personas el modo en que estamos día a día elaborando nuestros discursos, si estamos usando genéricos reales o, si por el contrario, estamos potenciando la separación por géneros.
Podríamos, por tanto, identificar los genéricos reales que existen en el idioma que utiliza cada persona y tratar de observar la idoneidad de algunos de estos en la elaboración de nuestros futuros discursos. Podremos de esta manera valorar los genéricos que reconocemos fácilmente en nuestro lenguaje, su uso cotidiano y el que podemos hacer una vez sepamos identificarlos y determinemos que el uso apropiado de ellos es uno u otro.
1.En primer lugar podríamos mencionar las dobles formas de género gramatical, es decir, ya que el masculino no engloba a ambos sexos sino que en esa forma de uso supedita el uno al otro, para solucionarlo podríamos usar las dobles formas genéricas. Ej: “los hombres y las mujeres se reunieron en el consejo escolar” o “las niñas y los niños jugaban en el recreo”. Esta es una forma real de incluir a ambos sexos porque se explicitan ambos.
2.En segundo lugar tenemos los genéricos reales. En todos los idiomas que se identifican las cosas según su género, tienen también palabras con sentido global de uso, es decir, que reducen la categoría del genérico que habitualmente usamos a lo que realmente es, dejando como genérico real la palabra que engloba a ambos géneros, ej: “persona, gente, población, infancia, niñez, profesorado, alumnado, funcionariado...”.
3.En tercer lugar tenemos el uso de los nombres abstractos. Ej: asesoría, tutoría, dirección, jefatura, titulación, licenciatura, abogacía, judicatura... Con este tipo de palabras podemos dar una alternativa a frases supuestamente genéricas como las siguientes: “Se necesitan titulados superiores en química” o “Si necesita invertir venga a consultar con nuestro asesor”, poniendo en su lugar estas otras que si lo son: “Se necesita personal con titulación superior (licenciatura) en química” O “Si necesita invertir, venga a nuestro servicio de asesoría”.
Son ejemplos estos del uso cotidiano que podemos hacer del lenguaje. Sin embargo, no todos los usos son realmente igualitarios pues no todos los usos de los genéricos (como el ejemplo de las dobles formas) aglutinan sin segregar o supeditar un genero al otro y por ende un sexo al otro.
Por todo esto, en el día a día hay que cuidar el uso del lenguaje, así como en el trabajo pedagógico del profesorado para dar coherencia al discurso con los actos y al discurso con el uso que hacemos del lenguaje. Por esto mismo, el texto que tienes entre las manos, habla en genérico de personas, haciendo referencia explicita a éstas, por lo que está escrito en femenino, obviando el femenino en los momentos que no se refiere a personas en su globalidad y en algunos errores que se hayan podido cometer, al ser este uso del lenguaje tan atípico en la sociedad actual.
El Proteccionismo Exacerbado:
Si algo puede producir sarpullido en una persona con ideales, seguro que ha de ser el trabajar en lo que más ha deseado porque su conciencia crítica le recomendaba dedicar todo su tiempo laboral a la creación de un mundo mejor y más libre, encontrándose, al empezar en ese campo laboral, con un panorama completamente desolador. Creyendo que ese terreno laboral podía estar copado por profesionales dedicadas y críticas con un proyecto que sin ser común no podía marcar tantas diferencias. Pero cuanto se puede equivocar una persona...
Desde luego, entrar a trabajar en el campo de la enseñanza, con un proyecto propio de innovación, de emancipación de las niñas, de creación de mentes despiertas y pensantes, etc. basado en valores empáticos, solidarios y de respeto; y encontrarse al llegar a los centros educativos, pudiendo observar en los que estás cierto tiempo haciendo una sustitución, un panorama de insolidaridad entre el profesorado, un clima de infantilismo entre el alumnado que, inconscientemente, fruto de la educación que han recibido, esperan pacientemente la omnisciente e inmaculada respuesta de un profesor todo poderoso que ha de iluminarlo. Niños y niñas que debieran poder inventarse historias insólitas que no debieran tener mayor lógica que la que su perspectiva de infantes les permite construir, sin que tuviese porqué tener ningún sentido o base lógica para la persona adulta. Alumnas que no son capaces más que de narrar los últimos acontecimientos del último telediario, alumnas que ayer vieron una película y no disciernen realidad de ficción y para quienes la agresión sobre sus compañeras no tiene mayor o menor valor que esa película que vieron. Es más, se convierten en directoras de cine con su teléfono móvil y participes y encubridoras de esa agresión convertida en ese momento en arte. Con un panorama así, llegas a preguntarte: ¿Habré acertado con mis estudios y planteamientos de vida a futuro si no buscaba como la mayoría de estos pseudoprofesionales una plaza fija de por vida con unas largas vacaciones? ¿Podré llevar a cabo mis planteamientos educativos en una esfera de alineación y adoctrinamiento constante donde las niñas el mayor ejercicio intelectual que hacen es una operación aritmética en clase de matemáticas?
Recuerdo cómo nos cambiaban la ropa en infantil cuando alguna nos meabamos, delante de la clase subidos en una de las mesas... al de un tiempo se adecuó un armario oscuro de pocos metros cuadrados y mucha ropa en su interior para ello. Por suerte me tocó muy de refilón porque pasaba a primaria y el ocultismo y tapismo quedó para las generaciones futuras, de buena me libré. Recuerdo con añoranza a ciertas profesoras de mi infancia, cuando estábamos en tercero y cuarto de primaria, que planteaban debates en clase, sugerían líneas de pensamiento a partir de comentarios y situaciones que se producían en clase, a esas profesoras que fueron capaces de juntar a las clases del mismo curso y crear iniciativas a partir de los intereses de sus alumnas para que desarrollaran su potencial en el campo que fuese, sin ser ellas las que creaban expectativas que podían resultarnos imposible alcanzar. A profesores que allá por quinto o sexto de primaria nos mandaba buscar en el orificio de su nariz las herramientas que “no encontrábamos” y era imposible que encontrásemos si buscar. A ese otro profesor de Rekalde que con nuestra ayuda montó una huerta en la escuela y estuvimos trabajando en ella y enseñando al resto todo lo que sabíamos, algunos que habíamos crecido entre lechugas vides todos esos veranos de una época graciosa de nuestra vida. Alumnos que quizás en clase no destacásemos por nuestra habilidad para las matemáticas pero que éramos capaces de mantener una huerta viva durante el invierno y plantarnos un mes más tarde en el centro para recoger los frutos de nuestro sudor y mostrárselos al resto.
Pero ahora lo pienso y aunque los recuerdo con añoranza, ahora que soy uno más de su gremio y veo el panorama que tengo a mi alrededor me pregunto: visto lo visto en las compañeras de mi alrededor (y gracias a que no son todas) ¿serían unas inconscientes, esas que fueron profesoras mías, por dejarme con una azada sin vigilancia en una huerta durante horas sin saber nada de mí o por sacarme de la clase de matemáticas que no producía ni ostias, para dejarme hacer algo con lo que poder demostrar mi valía, ingenio y capacidad de enseñanza a mis compañeras? ¿serían unas irresponsables, esas que fueron mis profesoras, por dejarme caer o tropezar una y otra vez con un mismo muro? ¿serían, ellas, unas personas malas por no facilitarme las herramientas del aula de experiencias y señalarme por el contrario el orificio de su nariz? ¿lo serían? Yo, desde luego, las echo de menos, como profesoras antes, y como compañeras ahora.
¿Hasta donde llegará la nula capacidad de algunas personas que se dedican a una profesión con una perspectiva restrictiva, carca, poco pedagógica y nada emancipadora cuando, al entrar a trabajar en un centro y estar cierto tiempo, empiezas a ver actitudes hostiles, muchas veces por envidias, cuando no por una estupidez congénita que tienen ciertas personas y que les impide estar y vivir satisfechas con lo que tienen y les hace ansiar siempre lo que tiene el de al lado?
Lo más triste de todo es que a esas pseudoprofesionales no se les puede exigir nada porque este sistema que nos gobierna y educa las ampara, por muy poco práctico y necesario que sea ese tipo de adoctrinamiento moral, ese tapismo legal, ese proteccionismo exacerbado que no sabemos si busca, pero desde luego no encuentra más que el infantilismo perpetuado.
(25/01/2008)
Apología de la Educación Sexual

Cierto es que pienso y que ese es el motivo de mi reiterada crítica. No critico lo que se hace, pues no dudo que la educación vial u otras puedan ser imprescindibles. No. Mi crítica se dirige a la obnubilación de ciertas personas que hablan de igualdad, de respeto y empatía sin mirar la profundidad de estos problemas sociales, para poder así erradicarlos de raíz.
Quienes piensan que el odio entre culturas que engloba la xenofobia, quienes pensáis que el odio entre razas denominado racismo, o quienes con el odio a quienes tienen ideas políticas diferentes a las de una misma, no os quito razón, hay una falta de empatía que retroalimenta esas conductas. Sin embargo, opino que por debajo de ellas, en su base, queda una al menos. Una; esa que se da en diferentes culturas, razas o vertientes ideológicas, esa que coge a la unidad mínima de una sociedad, a dos personas. Dos personas que no tienen mayor diferencia que el aspecto de sus gónadas y que aun así seguimos tratando de diferenciar por patrones culturales de conducta que, bien consciente o inconscientemente, ayudamos a que sean asumidos por las siguientes generaciones.
No será el tiempo ni la historia quien asuma la razón de que la educación sexual, entendida ésta en su espectro más amplio y basada en la falta de diferenciación por cuestiones de género; sino las personas que logren entender la necesidad de ésta para acabar con una discriminación de base que no permite basar una sociedad en términos empáticos.
Los Complacientes días "D"
No es casualidad que, en rededor de cada movimiento social que inicia su marcha por sus derechos con paso firme, salga una institución complaciente que les otorga un día D, mediatizando la atención de su lucha en ese día señalado y obligando a dichos colectivos a invertir la mayoría de sus esfuerzos en lo qué mostrar al público de la fecha señalada, "importante" –pues así se lo han hecho creer desde las instituciones– para su lucha.
Desvirtúa de este modo la lucha del colectivo o asociación que centra sus esfuerzos en elaborar un bonito discurso, una bonita "celebración" del día D, obviando la labor filosófica y reivindicativa de búsqueda de su verdad –la realidad que los envuelve y que dio origen a la lucha– que venían haciendo y redirigiendo sus esfuerzos en pro de lo "intitucionalmente correcto". Desvirtuando el día a día en pro del Gran día D.
Si lamentable es que los gobiernos, con afán de control y protagonismo, creen espacios reduccionistas de las luchas sociales por intereses partidistas, no menos lamentable es que los colectivos y asociaciones no se den cuenta de esta farsa en que se ven envueltas y participen así en este tipo de lucha metodológicamente mediatizada e interesadamente partidizada. No importa en sí el origen de la lucha, el fin, las acciones y metodologías usadas hasta el momento en que se otorga el día o los días D. Incluso, creo que, cuanto mayor ha sido el movimiento social impulsor de la lucha más días se les ha ido otorgando, hasta que han sido mediatizados mediante los sistemas reformistas –más que reformistas son parchistas, pues no hacen más que poner rotos a los descosidos– que se alejan de la lucha original y que ante la complejidad del sistema y lo inaccesible de las instituciones, las asociaciones y colectivos minorizados, no "pueden", o mejor dicho, no pueden menos que creer que no pueden obtener mayores logros que aceptando las tesis parchistas que les ofrece el gobierno, viniendo a ser parte así, del folclore del país.
Lo que el sistema genera, a favor o en contra de él, es absorbido o reconducido por éste, para que le de beneficios, es decir, rentabilidad política y económica. Únicamente el movimiento que consiguiese abstraerse del sistema y construir desde "fuera" de Él tendría posibilidades de crear algo, siempre que no se dejase cegar por la plasticidad del sistema para reconducir la fuerza ajena a sus propios intereses –políticos y económicos– y siempre y cuando lograse no lograr nada. Parece absurdo pero creo que para nada lo es. El sistema crea cosas para lograr cosas, para la rentabilidad que engendra para el sistema la creación de "lo que sea" –lo mismo da si es material o teórico/ideológico– y la explotación que puede hacer de esa creación; por tanto, la única lucha que puede esperar conseguir algo productivo –entendiendo en este caso producción como algo que exceda "la productividad" del sistema– es la lucha por la no obtención de nada que el sistema pueda agenciarse porque sino volvería a estar dentro del sistema en una de sus muchas variantes por su capacidad plástica de modelar su careta para dar continuidad a sus propios intereses.
Como ejemplo de lo que hablo veo yo al movimiento anarquista no institucionalizado y al movimiento queer siempre que no llegue nunca a luchar para conseguir "el día D orgullo queer". El resto de movimientos, de índole social, humanitaria, política, etc. termina venciendo a los intereses del sistema, sino el mismo sistema acaba ahogándolos, no concediéndoles espacios, no concediéndoles aportes económicos que los sustenten, etc. Si nos fijamos en el análisis –superficial–, cualquier movimiento que necesite de espacios y dinero estará atado al sistema ya que éste trabaja en estos parámetros, con lo cual, cualquier cosa que se quiera generar en positivo tiene que tener su origen fuera de estos.
Todo lo que da rentabilidad política a los partidos, que operan en el sistema de politiqueo gubernamental, están fuera de cualquier posible generación de nuevos ideales o políticas de construcción. Siempre que respetemos los formatos espacio/temporales que nos proporciona el sistema, como "la familia" –consanguínea y que limita los pasos creadores de las nuevas generaciones–, "el matrimonio" –espacio que limita la sexualidad, la sentimentalidad y la vivencia de experiencias más allá de la cultura monogámica–, "el congreso" –como sistema burocrático y político que no deja lugar de incisión más que a una élite minoritaria que hace tiempo que abandonó el ideal social y se agarró a la libreta del banco–, etc., estaremos atados a los sistemas de creación de ése mismo sistema, con lo que no podremos más que reformarlo, sin poder dar origen a nuevas políticas que se salgan del patrón pre-establecido. Y no pre-establecido por un énte amorfo que nadie comprende, sino por los intereses especulativos de quienes ganan dinero por ser referencia de un último énte de espacio y de tiempo: "el estado" o "la nación" a la que supuestamente todas tenemos que pertenecer y, además, con orgullo.
¡¡Que se queden con el tiempo, con el espacio, con la historia y con todas las instituciones de control de las relaciones humanas que puedan generar distrofia de la personalidad individual y colectiva más allá de límites contextualizados que son las instituciones "humanistas"!! Si queremos crear algo que parta de nosotras, no de lo políticamente correcto, ni de las leyes que hay hasta ahora mal(tr)hechas; no invirtamos un segundo más de nuestras vidas en la creación de escaparates vacíos de la tienda del sistema, no seamos sus maniquíes; si quieren un día D, de acuerdo, que lo organicen ellos; nosotras tenemos el deber, para con nuestros ideales, de seguir con nuestra lucha del día a día, de la lucha a pie de calle.
(publicado en la revista HIKA)
La Sexualidad en la Escuela
Sin embargo, lo fuertemente estigmatizado que se mantiene el sexo y toda perspectiva de sexualidad en la calle, hace que las actitudes erotofílicas y los valores empáticos queden en palabras vacías de contenido, creándonos una necesidad. La necesidad de que un aspecto de nuestra naturaleza existencial nos tenga que ser enseñado.
No obstante, esta necesidad puede crearnos un conflicto o problema en sí, fuera parte de la estigmatización social que sufren estos temas en la calle. Es la problemática de querer atajar problemas sociales desde la educación, obviando que ciertos temas, los cuales siguen socialmente tabuizados, no pueden ni quieren ser tratados por personas que se dedican a la docencia pero que fueron educadas en una moral arcaica. Una moral que mantiene sus lenguas m
utiladas al tratar de abrir una institución a los tiempos que corren, para atajar así la problemática existencial de las relaciones humanas, descompuestas por la falta de comunicación interpersonal, por la falta de actitudes empáticas que se diluyen en la enseñanza con valores cristianos fundamentados en el perdón, por la falta de actitudes asertivas en personas que no saben valorar lo que tienen ni a quien tienen en frente, por el vacío creado a causa de la imposibilidad de hablar de temas sexuales, fomentando valores erotofóbicos.
Llegan nuevos términos a manos de personas que se les exige que sepan adaptarlos a sus curriculums, a sus clases, sin haberles explicado la diferencia conceptual que conllevan en sí, con los valores cristianos que fueron enseñados hace años en las mismas instituciones donde recibieron educación y hoy la profieren. Existen diferencias palpables entre aquellas ideas y las que hoy se tratan vanamente de impulsar. Perdonar se refiere a exculpar de una acción que
socialmente se repudia una vez que esa acción ha sido llevada a cabo, pero sin enseñar a la autora a enfrentarse a los sentimientos que infieren en la persona coaccionando su vida y exigiéndole, además, que aprenda a perdonar. La empatía es justamente lo contrario, saliéndose del salmo, crea en la persona un valor de reciprocidad por el cual la persona no debería pedir perdón, pues no incurriría en acciones que ella misma no quisiese para sí, pues desarrollaría la capacidad empática de observar la acción desde el punto de vista de la persona sobre la que recae, pudiendo experimentar, mediante ella, el sentimiento de angustia o placer que pueda recibir de cada una de sus propias acciones. Por otro lado, cuando hablamos de la asertividad o de los valores erotofílicos en los que se sustenta, no estamos hablando de “asentividad”, es decir, no hablamos de que hombres y mujeres aprendan a decir sí a las relaciones sexuales explícitas que se les proponen a lo largo de la vida, sino que se les está enseñando a discernir entre unas y otras proposiciones, entre una tipología de personas y otras, entre intenciones, etc. Cuando hablamos de asertividad, se está hablando de fomentar la capacidad crítica de éstas que están siendo educadas, para evitarles futuras decisiones basadas en la negligencia de sus educadoras, por no querer, no saber o no querer saber educar en valores positivos que generasen en su momento personalidades capacitadas.
Por todo esto, como ya decía al principio, “si la sexualidad fuese parte intrínseca de nuestras vidas no sería necesario darle cabida lectiva expresa en la escuela”, pero ante la estigmatización que tiene en esta sociedad que dice querer acabar con los maltratos, las agresiones sexuales, etc. sin tener en cuenta el problema de raíz, no podemos tener una actitud pasiva. Deberíamos plantar cara a nuestros miedos, a una sociedad estigmatizada y a los valores paternalistas y de perdón en que fuimos adoctrinadas, para generar así, de ahora en adelante, valores erotofílicos en los que basar nuestras y sus futuras relaciones sociales.
Defensoras de La Libertad

Carta a Los Matxitos de Izkierdas:
Como defensoras de la libertad, nos mostramos como somos, nos expresamos como sabemos, y observamos lo que nos rodea. Tratamos siempre de evitar faltas de respeto, de no alentar falsas esperanzas, de no cohibir a quienes nos rodean. Día a día labramos confianza en quienes se nos acercan pues nuestra naturalidad les contagia y confía. Nosotras no traicionamos nuestros ideales, ni nuestra manera de ser, ni de comportarnos... No imponemos nuestra particular forma de actuar, ni de pensar o vestir.
Aun así, esas personas que se dicen de izquierdas, que de la izquierda no conocen más que uno de los laterales de su cuerpo, día a día, consciente o inconscientemente, se esfuerzan por demostrarnos el vacío de sus ideales. Se definen como personas de izquierdas, libre pensadoras, antifascistas, feministas, etc... ¿Dónde quedan esos valores estando una noche de fiesta? Trágica imagen la que da la gente con sus semejantes, personas que se atreven a explicarnos las injusticias de la sociedad, sin darse cuenta que las más horrorosas de las injusticias y crueldades se cometen con las personas más cercanas. Todas nos acordamos de “los niños africanos”, nos enfurecemos al enterarnos de una nueva víctima de la violencia contra las mujeres en alguna ciudad del estado. ¿Pero dónde queda la agresión a las personas que libremente se expresan tal y cómo son en cada situación que viven y comparten? De las compañeras nadie se acuerda, estamos demasiado ocupad@s en proteger al resto que no nos damos cuenta de nuestras acciones agresivas para con las más cercanas.
Que tristeza; vaya vacío. Cómo no sentirlo si, con quienes discutes sobre progreso y feminismo cada jueves en un local de librepensadoras, se comportan como el facha al que dicen despreciar. Comentarios paternalistas, cuando no despreciativos y machistas, con tono burlón y aireado. Que no entendáis nuestra expresión corporal u oral, no es problema de quienes la expresamos... sino de quienes ególatramente pensáis que todo lo que sucede a vuestro alrededor se hace en torno al sexo, a vosotros, y sobre todo a vuestro falo.
Repetiremos indefinidas veces que nos comportamos con naturalidad, nos expresamos con los recursos que tenemos a nuestro alcance, y gracias a que el cuerpo no es un tabú para nosotras, lo usamos como parte de nuestra expresión no-oral. Nuestro cuerpo es nuestro y es comunicante. Jugamos, lo rozamos y acariciamos contra quien nos apetece siempre que la persona sea copartícipe, pero nunca para expresar nada a terceras. La conversación es parte del comunicante y el comunicando (recíprocamente), es decir, es parte de las personas que previamente acordándolo se comunican respecto a algo. En dicha comunicación, por tanto, toman parte las personas que son partícipes de dicha comunicación desde un principio. Podría entrar más gente a ello, pero nunca deberán juzgar el modo en que esas dos o más personas han decidido previamente comunicarse.
Nosotras, libres en pensamiento y acciones, no os juzgamos por lo que sois o dejáis de ser, pero la izquierda debe estar supravalorada si quien ejerce poder de falo sobre compañeras se siente de izquierdas. No tratamos de explicaros como debéis comportaros, lo que sí os decimos es que contra nosotras no ejerzáis de padres, maridos o amigos que desean algo más. Sigamos siendo amigas.
No os provocábamos, nunca provocamos a la gente, vuestra educación os provoca erecciones psicológicas por vuestras fantasías sexuales, fruto de un sistema de valores falocráticos y machistas, no nosotras. Ni os provocamos en lo sexual, ni en vuestra hombría. Vuestra hombría es vuestra, no la cuestionamos, simplemente nosotras no la queremos, pues ejercer poder sobre las demás no es nuestro estilo, y no la necesitamos. Vuestro derecho de hombre lo marcó la tradición, pero supuestamente, la gente de izquierdas, no sigue tradiciones, las descompone y crea nuevos valores a partir de nuevos sistemas de creencias. Creemos que cuando salís de fiesta la izquierda se queda en la inclinación de vuestra poya.
(publicado en la revista HIKA)